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Interamerican Journal of Psychology

versão impressa ISSN 0034-9690

Interam. j. psychol. v.40 n.2 Porto Alegre ago. 2006

 

ARTÍCULOS

 

Interacción entre suscetbilidad hipnótica y experiencias disociativas en una población que reporta experiencias anomalo/paranormales

 

Analysis of the interaction between Hypnotic Susceptibility and Dissociative Experiences in a Population reporting spontaneous paranormal experiences

 

 

Alejandro Parra11, 2; Juan Carlos Argibay

Instituto de Psicologia Paranormal, Buenos Aires, Argentina

 


RESUMEN

Hay interrelaciones estadísticamente confiables entre la susceptibilidad a la hipnosis, la disociación psicológica y las experiencias paranormales. Hipotetizamos que a mayor susceptibilidad hipnótica, mayor reporte de experiencias paranormales, y en igual sentido, a mayores experiencias disociativas, mayor reporte de experiencias paranormales. También esperamos encontrar posibles efectos de interacción entre susceptibilidad hipnótica y disociación con las experiencias paranormales. Administramos el Anomalous Experiences Inventory (AEI), la Dissociative Experiences Scale (DES) y la Harvard Group Scale (HGS) de susceptibilidad hipnótica a 67 sujetos (73.1% mujeres y 26.9% varones), creyentes en una variedad de eventos paranormales y motivados por sus propias experiencias. Un diseño factorial mostró una interacción entre susceptibilidad hipnótica y disociación. En participantes poco susceptibles a la hipnosis encontramos un potente efecto de la disociación favorecedora de la experiencia paranormal. En cambio, en aquellos participantes que tienen puntajes medios y altos de susceptibilidad hipnótica, posiblemente el efecto de la disociación se pierde, o de haberlo, sería muy pequeño, llegando a invertirse en los participantes muy susceptibles. Para puntajes bajos y medio–bajos de disociación, encontramos que a puntajes mayores de susceptibilidad hipnótica, el reporte de experiencias paranormales aumenta (r= .458). En cambio, para puntajes altos y medio–altos de disociación, encontramos que a puntajes mayores de susceptibilidad hipnótica el reporte de experiencias paranormales disminuye (r= –.358).

Palabras clave: Hipnosis, Experiencias paranormales, Patrones disociativos.


ABSTRACT

There are reliable statistical relationships between hypnotic susceptibility, psychological dissociation, and paranormal experiences. We hypothesized that subjects with greatest hypnotic susceptibility would report the most paranormal experiences. Similarly, we expected that persons with the most dissociative experiences would report the most paranormal experiences. We also hoped to find interactions between hypnotic susceptibility and dissociation with paranormal experiences. We administered the Anomalous Experiences Inventory (AEI), the Dissociative Experiences Scale (DES) and the Harvard Group Scale (HGS) of hypnotic susceptibility to 67 subjects (73.1% female, 26.9% male), believers in a variety of paranormal events and motivated by their own experiences. A factor analysis showed an interaction between hypnotic susceptibility and dissociation. In subjects with little hypnotic susceptibility we found that dissociation strongly favored paranormal experiences. However, for those subjects scoring medium and medium-high on hypnotic susceptibility, the effect of dissociation was lost. In highly susceptible subjects, the effect was even reversed. Subjects scoring low and medium-low on dissociation but high on hypnotic susceptibility reported more paranormal experiences (r= .458). Subjects scoring high or medium-high on dissociation but high on hypnotic susceptibility reported fewer paranormal experiences (r= .358).

Keywords: Hypnosis, Paranormal experiences, Dissociative patterns.


 

 

Hipnotizatibilidad y Experiencias Paranormales

Varios investigadores han descubierto que la susceptibilidad a la hipnosis, esto es, el grado de respuesta hacia las sugestiones hipnóticas (también conocido como hipnotizabilidad), está relacionada con el reporte de experiencias paranormales espontáneas. Las experiencias paranormales espontáneas pueden incluir experiencias telepáticas, comunicación con los muertos, recuerdo de vidas pasadas, experiencias de psicokinesis espontánea, experiencias cercanas a la muerte, experiencias fuera del cuerpo, ver el aura (o bioenergía humana), apariciones y PES en sueños y en vigilia (ver Alvarado, 1996; Irwin, 1994; McClennon, 1994). Parece haber cierta evidencia de que el estado hipnótico facilita la percepción extrasensorial (Schechter, 1984), y de este modo se piensa en la existencia de un vínculo entre la susceptibilidad a la hipnosis y experiencias subjetivas como una evidencia de que ciertos estados de consciencia son facilitadores de experiencias paranormales.

Esta relación es sugestiva a causa de que la susceptibilidad a la hipnosis permite incrementa la capacidad de imaginación vívida (Wilson & Barber, 1983), la absorción o implicación emocional (Tellegen & Atkinson, 1974), la automaticidad del comportamiento o involuntariedad (Lynn, Rhue, & Weekes, 1990), la disminución de la capacidad de análisis lógicoracional y crítico de las situaciones (Orne, 1959), la capacidad de respuesta frente a las sugestiones (sugestionabilidad e hipnotizabilidad), y la disociación (Hilgard, 1965). La habilidad hipnótica es además una variable estable y distribuida uniformemente, y parece estar – al menos parcialmente – basada en componentes genéticos (Perry, 1977).

Para los investigadores que simpatizan con la posible existencia dede genuinas experiencias paranormales, estos resultados son un indicador del potencial de los participantes para dejarse absorber en su imaginación y experimentar sensaciones internas, cualidades que podrían cooperar a educir tales experiencias. Pero desde una perspectiva opuesta, si buscamos hipótesis alternativas para las experiencias psíquicas, la susceptibilidad hipnótica también ofrece una explicación porque no requiere una interpretación paranormal. Esto sugiere que las experiencias pueden ser producto de la fantasía (Nadon & Kihlstrom, 1987).

Otros investigadores, sin embargo, han encontrado que los reportes de experiencias paranormales están relacionadas con la hipnotizatibilidad y advirtieron una asociación entre los reportes de experiencias paranormales y la susceptibilidad a la hipnosis usando escalas de susceptibilidad (e.g. Harvard Group Scale de susceptibilidad hipnótica de Shor & Orne, 1962) (Nadon, & Kihlstrom, 1987; Richards, 1991; Wickramasekera, 1989). En un estudio reciente, Pekala, Kumar, y Cummings (1992) administraron la Harvard Group Scale de susceptibilidad hipnótica a 575 participantes después de completar el Cuestionario de Experiencias en Estados Alterados (en inglés ASEQ), creado para evaluar varios aspectos de las creencias y experiencias paranormales, sueños diurnos, introspección, poder mental, y conciencia alterada. Se dividió a los participantes en dos grupos: participantes altamente susceptibles (puntajes entre 10 y 12) y participantes con baja susceptibilidad (puntajes entre 0 y 2). El análisis de los items de ambos instrumentos sugieren que los individuos altamente susceptibles a la hipnosis eran dos veces más propensos que los participantes con baja susceptibilidad a reportar experiencias inusuales, paranormales o anómalas (por ej. la comunicación con los muertos, la experiencia fuera del cuerpo o la experiencia cercana a la muerte, ver el aura, tener sueños lúcidos, y otros fenómenos). Quizá ciertos tipos de experiencias paranormales correlacionen positivamente con la susceptibilidad hipnótica mientras que otros tipos de experiencias correlacionen en sentido negativo.

Debido al efecto de la hipnosis para facilitar tales experiencias, nos preguntamos si los participantes muy sugestionables, o susceptibles a la hipnosis, son más propensos a reportar experiencias paranormales, tal como han sugerido algunos investigadores (Kumar & Pekala, 1988, 1989; Pekala & Forbes, 1990; Pekala & Kumar, 1988). Por ejemplo, Wilson y Barber (1983) examinaron grupos de personas muy susceptibles con personalidad “muy fantasiosa.” El 88% del grupo de los “fantasiosos” (comparado con solamente el 8% del grupo control) reportó experiencias fuera del cuerpo, y el 73% encuentros con apariciones o fantasmas. Wilson y Barber concluyen diciendo que “los individuos que manifiestan el síndrome de propensión a la fantasía bien pudieron haber sido los famosos médiums, psíquicos y visionarios de la historia (p. 371).

 

Disociación y Experiencias Paranormales

Una de las definiciones para disociación es “la desconexión, independencia o separatividad de una parte de la memoria” (Yates & Nasby, 1993, p. 309) o – de un modo más amplio – la “desconexión o falta de integración del conocimiento, la identidad, la memoria, y el control” (Frankel, 1990, p. 828). Han habido en los últimos años varios estudios para comprender mejor la relación entre los reportes de experiencias psíquicas espontáneas y la disociación.

Desde el siglo XIX, se han venido reconociendo muchos elementos en común entre la mediumnidad, la escritura automática y la disociación (Martínez Taboas, 2001). Para el diagnóstico de los trastornos disociativos se han utilizado diversas preguntas que se refieren directamente a experiencias psi. Por ejemplo, el Dissociative Disorders Interview contiene preguntas que hacen ligera mención a las experiencias telepáticas, precognitivas, y psicokinéticas, así como también, a supuestos recuerdos de vidas pasadas y contactos con fantasmas, espíritus y fenómenos de tipo poltergeist. En los inicios de la investigación psíquica, F.W.H. Myers y E. Gurney, los teóricos más notables de esta posición, pensaban que el estudio de la disociación podría echar luz sobre la naturaleza de los fenómenos paranormales de modo tal que su funcionamiento pueda ser relacionado en términos de procesos disociativos, vinculando las funciones cognitivas normales con las funciones paranormales, como un factor en la manifestación de los fenómenos paranormales (Braude, 1988, p. 177). Algunos investigadores han argumentado que los procesos disociativos permiten explicar el estado de trance de los médiums, y se han citado algunos estudios de este tipo, como los casos de la medium Leonora Piper (Tanner, 1910) o los estudios de Theodore Flournoy (1900) con la medium Heléne Smith.

Ross (1989) ha sugerido que los individuos que padecen de Trastorno de Identidad Disociativa (TID) de acuerdo al DSMIV (American Psychiatric Association, 1994), tienden a reportar una variedad de fenómenos paranormales. Ross y Joshi (1992) administraron una escala de trastornos disociativos (Ross et al., 1989) a una muestra aleatoria de 502 adultos y sus resultados sugieren que “las experiencias paranormales son bastante comunes en la población general” y que hay una significativa interrelación entre la disociación psicológica y el reporte de experiencias paranormales. Si bien Rhine (1962) ya lo había señalado en base a su colección de reportes anecdóticos, Ross y Joshi (1992) demostraron también la presencia de disociación en la población en general, y observaron un vínculo entre la disociación y las experiencias paranormales.

Richards (1989) administró varios tests a 184 miembros de la Association for Research and Enlightment en Virginia Beach, Virginia, una organización dedicada a estudiar la obra de Edgar Cayce, un famoso sanador y psíquico americano. Se administró la Dissociative Experiences Scale (DES) y un cuestionario para identificar experiencias psíquicas subjetivas. Hubo una correlación significativamente alta de .51 (p< .001) entre la DES y este cuestionario. Richards llegó a la conclusión de que las experiencias psi pueden ser indicadoras de características disociativas pero no de un trastorno, conclusión a la que también arribaron muchos otros psicoterapeutas especializados en trastornos disociativos (e.g. Ross, 1989). Dalton, Zingrone, y Alvarado (1999) administraron una forma diferente de DES a 96 artistas y creativos, y encontraron una diferencia significativa que favorece a los participantes que reportaban experiencias fuera del cuerpo comparados con quienes no reportaban tales experiencias. Haraldsson, Fowler, y Periyannanpillai (2000), quienes administraron el Test de Disociación Infantil a 27 niños que decían recordar vidas pasadas y a otros 27 que no, encontraron una asociación significativa en comparación con el grupo de control.

Los análisis de regresión de Kumar y Pekala (1995) sugieren que la disociación es la variable predictora más importante para las experiencias paranormales (r= .40), con hipnotizabilidad algo menos importante (r= .21). Pekala, et al. (1992) sostiene que cerca del 1% de la población reporta altos niveles de experiencias paranormales. También sugieren que una forma de encontrar individuos que tienen habilidades paranormales, como los mediums y canalizadores, es dividirlos entre alta susceptibilidad y alta disociación.

Según Martínez Taboas (2001), podríamos conceptualizar la disociación de cuatro maneras: 1) como un estado que distorsiona o desintegra la consciencia, la memoria y la identidad, y entonces produce secuelas de experiencias anómalas que pueden ser potencialmente confundidas con experiencias psi; 2) como un estado facilitador de psi, de modo que este mecanismo psicológico permita hacer la selección de participantes según sus habilidades disociativas (como el caso de los médiums); 3) como un mecanismo mediador que facilita la producción de efectos paranormales; y, 4) como un artificio, un moderador, o un “puente” entre la disociación y la experiencia psi sin relación causal, como los estudios que correlacionan algo agnósticamente con experiencias paranormales.

 

Análisis Planeados

Se han encontrado interrelaciones estadísticamente confiables entre la hipnotizabilidad y la disociación (Frankel, 1990) y la disociación y las experiencias paranormales (Braude, 1988). Dado los hallazgos empíricos de Ross (Ross, 1989; Ross & Joshi, 1992) y Richards (1989) relacionando las experiencias de disociación con las experiencias paranormales, se decidió determinar si la disociación está relacionada con las experiencias paranormales y si la susceptibilidad hipnótica y la disociación predicen experiencias paranormales.

Hipotetizamos entonces que tanto susceptibilidad hipnótica como disociación influirán sobre la frecuencia de experiencias paranormales de modo que a mayor susceptibilidad hipnótica mayor experiencia paranormal y del mismo modo a mayor disociación. Nos interesa especialmente explorar posibles efectos de interacción entre susceptibilidad hipnótica y disociación respecto a experiencias paranormales (como variable criterio), a consecuencia de lo cual optamos por realizar un diseño factorial.

 

Criterios de Exclusión

Administramos el Anomalous Experiences Inventory (AEI), del cual analizamos una de sus subescalas (Experiencia anómalo/paranormal). Respecto a Creencias del AEI, esta subescala ha sido excluida a causa de que la muestra está enteramente integrada por creyentes. La muestra ha sido reclutada del directorio del IPP y otras fuentes similares, todas personas altamente motivadas por sus propias experiencias paranormales.

Si bien la subescala Habilidad correlacionó con Experiencia (rho= .603; p <. 001), ambas del AEI; decidimos no incluirla en estos análisis. Un análisis futuro explorará la relación de la habilidad para la producción de distintos fenómenos paranormales con la disociación y la susceptibilidad hipnótica, delimitando si está relación se debe estrictamente a la habilidad, o si es un efecto derivado de la relación de ésta con las experiencias paranormales reportadas. La falta de variabilidad también nos indujo a excluir Temor y Uso de drogas y alcohol del AEI, (no tenemos casos suficientes con puntajes altos, ni siquiera puntajes medios) para que tengan sentido los análisis.

 

Método

Participantes

La muestra incluyó 67 participantes, 49 mujeres (73.1%) y 18 varones (26.9%) cuyo rango etario era de 18 a 76 años (Media= 45.94; SD= 13.33), creyentes en una variedad de eventos y experiencias paranormales. La mayoría de los participantes tenía buen nivel cultural (91.1%), más de dos tercios manifestaron practicar la fe católica (77.6%) y sentirse muy espirituales (65.7%).

Instrumentos

La Dissociative Experiences Scale (DES-II) (Carlson & Putnam, 1993) fue construida como un instrumento clínico para identificar pacientes con psicopatologías disociativas y como un instrumento de investigación cuantitativa de experiencias disociativas. Es un cuestionario autoadministrable de 28 items. Cada ítem se evalúa indicando el porcentaje que representa la ocurrencia de la experiencia (0% a 100%) del cual se obtiene un promedio general (puntaje del DES). Para comprender la naturaleza del constructo que mide la escala, se llevó a cabo un análisis factorial (Schwartz & Frischolz, 1991). Otros análisis demostraron que la DES es altamente confiable (alfa de Cronbach =.99; Pitblado & Sanders, 1991).

Aunque existe una variedad de escalas para evaluar experiencias y creencias paranormales, éstas escalas difieren mucho en términos de su definición de lo que es paranormal (para una revisión ver Irwin, 1985), en tanto que otras incluyen un amplio rango de fenómenos, tales como telepatía, PK, experiencias fuera del cuerpo, precognición y sanación psíquica. (Sheils & Berg, 1977), otras se amplían aún más hasta incluir, por ejemplo, pensamiento mágico, superstición, deja-vú, el monstruo del Lago Ness, casas encantadas, comunicación con las plantas, grafología, y reencarnación (Grimmer & White, 1990). Decidimos aplicar el Anomalous Experiences Inventory (AEI), cuya confiabilidad y validez fue reportada por Gallagher, Kumar y Pekala (1994). Es un cuestionario compuesto por 77 items segmentados en cinco subescalas: experiencias anómalo/ paranormales, creencias anómalo/paranormales, habilidades anómalo/paranormales, temor por poseer tales habilidades, y consumo de drogas y alcohol. Las correlaciones de las escalas del AEI con otras creencias y experiencias paranormales, y otras escalas de personalidad, sugieren un moderado grado de validez convergente para sus cinco subescalas. Sus valores de confiabilidad oscilan entre .64 y .85.

Para medir la susceptibilidad hipnótica administramos el Harvard Group Scale (HGS) creada por Shor y Orne (1962) debido a que permite medir la sugestionabilidad cuando los participantes están en grupo. Empleamos una version española estandarizada (traducida por J. Dittborn al español) que contiene once sugestiones, una de las cuales (post-hipnótica) fue excluida. La escala ofrece la ventaja de que es un procedimiento estandarizado, pero su desventaja es que no explora niveles profundos, como el trance. El rango de respuesta para cada sugestión era de 1 a 5. Su evaluación consiste en dividir el puntaje total por el número de sugestiones que administramos (diez). La versión en español ha sido ampliamente empleada por varios autores (Miguel Tobal & González Ordi, 1993).

Procedimentos

Mediante un folleto enviado por correo postal y electrónico (una versión electrónica del anuncio también se colocó en internet), se convocó a personas interesadas a participar voluntariamente de un ciclo de talleres en el Instituto de Psicología Paranormal. La mayoría se manifestaba abierta a la posibilidad de desarrollar sus capacidades psíquicas.

Si bien en un encuentro inicial se informó vagamente acerca del uso de cuestionarios, ninguno tenia conocimiento de qué escalas se trataba. Los participantes recibieron un sobre conteniendo los cuestionarios Dissociative Experiences Scale y Anomalous Experiences Inventory. El Harvard Group Scale de susceptibilidad hipnótica, que por sus instrucciones toma más tiempo (50 minutos aproximadamente), se administró en otro encuentro, aparte de los dos primeros instrumentos. Su administración ocurrió entre el segundo y tercer encuentro, y ésta fue rotativa de modo que si un grupo recibía las dos primeras escalas (DES y AEI), en el otro grupo se aplicaba antes el HGS. Todos los participantes completaron un formulario de consentimiento informado antes de la administración de cada test.

Diseño Factorial

Decidimos llevar a cabo un diseño factorial AxB (3x2), con medidas independientes en ambos factores. Los factores fueron subdivididos en tres niveles:

Factor A (Susceptibilidad hipnótica): Dividimos por los percentiles 33 y 67 en tres subgrupos, de modo que incluyan un número de participantes equivalente: 1) Susceptibilidad baja (1.0–2.6); 2) Susceptibilidad media (2.7–3.8), y 3) Susceptibilidad alta (3.9–5.0).

Factor B (Disociación): Dividimos por la Mediana (13.20) en dos grupos, de modo que contengan un número de participantes equivalente: 1) Disociación baja y media baja (hasta 13.20 inclusive) y, 2) Disociación alta y media alta (desde 13.20 exclusive).

Variable criterio (Experiencia anómalo/paranormal): A causa del valor de la asimetría (.464) y para evitar posibles distorsiones por valores extremos no compensados, decidimos transformar Experiencia anómalo/paranormal en decatipos normalizados, a fin de reducir, o incluso eliminar, el efecto de los valores extremos, para hacer simétrica la distribución. Una vez transformada, obtuvimos un valor de Asimetría de –.045 (Error Standard de Asimetría .293).

Debemos advertir que para dividir los factores utilizamos sus propias medidas descriptivas. Esto a causa de que, puesto que el N no era muy elevado, creímos importante que estas divisiones debían ajustarse a un número equivalente de participantes por grupo. De modo que al formar los seis grupos para llevar a cabo el análisis factorial, todos los grupos posean un número razonable de participantes. Por tal motivo, decidimos otorgar a disociación dos niveles, y no tres, como en susceptibilidad hipnótica, ya que de no haberlo hecho así la muestra se hubiera fragmentado demasiado, quedando grupos casi desiertos. También decidimos otorgarle tres niveles a susceptibilidad hipnótica, en lugar de dos, a causa de que informes anteriores (Pekala & Kumar, 1989; Kumar, Pekala & Marcanno, 1995), han reportado que la susceptibilidad hipnótica tiende a tener una magnitud de efecto menor que disociación. En consecuencia, nos interesaba para prevenir la existencia de una relación curvilínea (usualmente tres o más niveles tornan viable detectar este tipo de relaciones).

Además, debido a que utilizamos como puntos de corte las medidas de posición propias de esta muestra, bajo, medio y alto son los puntajes indicadores de nuestra muestra, no necesariamente de la población general. Estos puntajes pueden o no necesariamente coincidir con los nuestros.

 

Resultados

Presentamos las medias, SD, medianas, puntajes mínimo– máximo y asimetrías para Creencia, Experiencia, Habilidad, Temor a las experiencias anómalo/paranormales y Uso de drogas y alcohol (del AEI), disociación (del DES), y susceptibilidad hipnótica (del HGS), aún cuando algunas de ellas, como creencia, habilidad, temor y uso de drogas y alcohol, no hayan sido incluidas en la presente investigación (ver Tabla 1). Si bien las variables susceptibilidad hipnótica y disociación las dividimos en grupos para los análisis correspondientes, aquí presentamos las medidas tomando sus valores originales.

 

 

Un análisis de las correlaciones entre Creencia, Experiencia y Habilidad mediante el coeficiente de correlación rho de Spearman mostró alta significación (Creencia y Experiencia, rho= .437, p< .001; Creencia y Habilidad, rho= .375, p= .001; Experiencia y Habilidad, rho= .603, p< .001). En la Tabla 2, presentamos el análisis del diseño factorial, para el cual se utilizó un Análisis bidireccional de la Varianza. Para la variable criterio, se utilizaron los valores expresados en decatipos.

 

 

Nuestros resultados muestran que de los dos factores, sólo disociación tiene efecto principal. No encontramos diferencias significativas entre los tres grupos de puntajes (baja, media y alta) de susceptibilidad hipnótica, lo cual probablemente se debe a que existe un efecto de interacción entre ambos factores (Disociación y Susceptibilidad Hipnótica), el cual cualifica el efecto principal de la susceptibilidad hipnótica, resultando en una anulación si el análisis excluye el efecto de la variable Disociación. Esto debido a que el efecto de la Susceptibilidad hipnótica sobre el puntaje de Experiencia paranormal se invierte en función del aumento de la Disociación en la muestra. Para puntajes bajos y medio–bajos de disociación, encontramos que a puntajes mayores de susceptibilidad hipnótica, el reporte de experiencias paranormales aumenta (r= .458). En cambio, para puntajes altos y medio–altos de disociación, encontramos que a puntajes mayores de susceptibilidad hipnótica el reporte de experiencias paranormales disminuye (r= –.358).

Para la variable Disociación, también encontramos una cualificación del efecto principal, no obstante lo cual no es suficiente para que éste se pierda cuando se analiza su efecto en forma aislada. Lo que produce es una disminución del efecto. A causa de ello, el porcentaje de varianza explicada es pequeño, solo del 7,6%.

Podemos indicar que, en general,con baja y media-baja disociación. Pero los sujetos con puntajes altos de susceptibilidad hipnótica son una minoría dentro de la muestra, y además en este caso la diferencia a favor de la baja y media-baja disociación es muy pequeña, comparándola con la diferencia a favor de la alta y mediaalta disociación que se da principalmente en los sujetos con baja susceptibilidad hipnótica, razón por la cual el efecto principal de la disociación se mantiene.

Podemos observar la interacción de la siguiente manera. A puntajes bajos de susceptibilidad hipnótica, el reporte de experiencias paranormales aumenta en función del aumento de los puntajes de disociación (r= .615). En puntajes medios de susceptibilidad hipnótica, la tendencia se mantiene pero disminuye notablemente la magnitud de efecto (r= .185). En contraste, para los puntajes altos de susceptibilidad hipnótica, la tendencia se invierte –es decir – la frecuencia en el reporte de experiencias paranormales disminuye con el aumento de los puntajes de disociación (r= –.176), pero con una magnitud de efecto pequeña. De manera que podemos asumir que hay un efecto de la disociación en participantes que puntúan bajo en susceptibilidad hipnótica; esto es, a mayor disociación el reporte de experiencias paranormales aumenta. En aquellos participantes que puntaban medio y alto en susceptibilidad hipnótica, posiblemente el efecto de la disociación se pierde (o de haberlo, sería muy pequeño), llegando a invertirse en participantes muy susceptibles. El valor de r fue estimado mediante el cálculo de los efectos simples y la posterior transformación de los valores encontrados en tales efectos, en r de Pearson.

La combinación de baja susceptibilidad hipnótica y alta disociación produce valores más altos de experiencia. La combinación de valores más bajos de experiencia es la de baja susceptibilidad hipnótica y baja disociación. Aún si se utilizan los valores originales de Experiencia anómalo/paranormal del AEI, en lugar de decatipos, de todos modos, los resultados obtenidos serían bastante similares, con alguna diferencia debido al empleo de escalas diferentes.

 

 

 

 

 

Discusión

En cuanto a la interacción entre susceptibilidad hipnótica y disociación, posiblemente en participantes poco susceptibles a la hipnosis encontramos un potente efecto de la disociación, como favorecedora de la experiencia paranormal. Precisamente aquí hemos encontrado los valores más altos y más bajos de experiencia en función de la disociación. Es razonable concluir que a medida que aumenta la susceptibilidad hipnótica, niveles patológicos o cuasi-patológicos de disociación podrían combinarse de alguna manera con un elevado nivel de sugestionabilidad, generando experiencias conflictivas a causa de – al menos – ciertas experiencias paranormales.

Se podría suponer la ocurrencia de ciertos mecanismos psicológicos, como la evitación de un evento perturbador, la falta de apropiado insight de la experiencia, o mecanismos de defensa tales como la negación, o un abanico de interpretaciones alternativas, o una combinación de interpretaciones normales y alternativas, las cuales podrían traducirse en una inhibición o falta de insight por la experiencia. Naturalmente, el constructo del AEI asume que el respondiente debe reconocer el carácter anómalo/paranormal de la experiencia y su interpretación. Por supuesto, debemos aceptar que aunque muchas personas reportan experiencias paranormales, no existe certeza alguna que éstas correspondan a otras experiencias, tales como alucinaciones, fantasías, errores de percepción o anomalías de la memoria o cognitivas no-paranormales.

Además, la susceptibilidad hipnótica también favorecería el reporte de la experiencia paranormal, pero sólo cuando la disociación no superpone su efecto, produciendo, como indicamos antes, una distorsión en el reconocimiento o insight de la experiencia. Por este motivo, observamos una clara relación propiciatoria de la susceptibilidad hipnótica para la experiencia en aquellos participantes que obtienen puntajes bajos de disociación. En participantes con alta disociación, quienes tienen baja susceptiblidad hipnótica, reportan mayor cantidad de experiencias paranormales, ya que si bien la baja susceptibilidad hipnótica no es propiciatoria del reporte de experiencias paranormales, lo que predominaría es el efecto favorecedor de la disociación, el cual es mucho más potente que el de la susceptibilidad hipnótica; mientras que a valores más altos de susceptibilidad hipnótica. A valores más altos de susceptibilidad hipnótica, donde se incrementaría su efecto, el efecto de la de susceptibilidad hipnótica podría verse contrarrestado por su combinación conflictiva con la disociación.

En otras palabras, es posible que individuos altamente disociativos sean capaces de enfocar un aspecto particular de la experiencia subjetiva a causa de que la disociación, de acuerdo a la literatura clínica (Braun, 1986; Ross, 1989), normalmente implica la habilidad de la mente para fragmentar y separar los contenidos perturbadores de la conciencia (Hilgard, 1977) separando ciertos recuerdos de otros. Se ha dedicado poca investigación a la disociación como mecanismo de defensa, aunque algunos investigadores han sugerido que las experiencias paranormales son una expresión de la capacidad disociativa normal que proporciona “sensibilidad” para cierto tipo de experiencias (Ross & Joshi, 1992, p. 360). Además, nuestros hallazgos difieren de las muestras de estudiantes a causa de que estas muestras son más resistentes a los estados alterados en general, no son muy cooperativos en el test de susceptibilidad, e incluso tampoco admiten las experiencias paranormales. En nuestro estudio, por el contrario, todos eran voluntarios interesados con buena predisposición a creer en fenómenos psíquicos. Por otra parte, la susceptibilidad hipnótica está relacionada con un aumento de la habilidad para alterar la conciencia, la absorción (Kumar & Pekala, 1988, 1989) y el “efecto de sugestión” (Bowers, 1981; Weitzenhoffer, 1989).

Nos preguntamos porqué estudios similares, como el de Richards (1991), mostraron que la susceptibilidad hipnótica está relacionada con el reporte de experiencias paranormales en una población de interesados en desarrollar habilidades psíquicas, a diferencia de nuestra población, en la cual no tuvo efecto principal. Posiblemente la respuesta sea la interacción con la variable disociación. Puntajes altos de disociación medida con el DES están asociados con ciertas psicopatologías. En consecuencia, su distribución tiende a ser asimétrica. Al tomar muestras provenientes de la población normal, habría una clara tendencia a que valores altos de disociación fueran un porcentaje reducido de la muestra, lo cual haría que el efecto de interacción no tuviera tanto peso y predominaría el efecto de la susceptibilidad hipnótica tal como se presenta en baja disociabilidad, o sea, una clara correlación positiva con el reporte de experiencias paranormales. Por tal motivo hallar o no un efecto aislado de susceptibilidad hipnótica dependerá mucho de las características de la muestra. Hemos expuesto estas especulaciones de modo que podamos corroborarlas en futuras investigaciones y extraer conclusiones con mayor peso de prueba.

 

Referencias

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Received 23/07/2005
Accepted 29/12/2005

 

 

1 Dirección: Salta 2015, Buenos Aires, C1137ACQ, Argentina. Email: rapp@fibertel.com.ar, rapp@fibertel.com.ar.
2 Agradecimientos: Este informe es parte de un proyecto de investigación financiado por la Fundación BIAL, a quien agradecemos su ayuda financiera para llevar a cabo este estudio. Agradecemos también a Antonio Capafons habernos proporcionado información y la versión en español de la escala.

Alejandro Parra. Psicólogo, Instituto de Psicología Paranormal, Buenos Aires. Tiene interés en la investigación clínica y experimental de las experiencias psicológicas anómalas, estados no ordinarios de conciencia, y psicodiagnóstico diferencial entre perturbación psicológica y experiencias anómalas. Actualmente investiga en campos tales como la antropología transpersonal y la psiquiatría transcultural. Es editor de la Revista Argentina de Psicología Paranormal.
Juan Carlos Argibay. Psicólogo de orientación clínica cognitivo-conductual. Profesor Universitario de Metodología de la Investigación y Estadística. Ha llevado a cabo investigaciones en relación a personalidad (especialmente sobre Neuroticismo, Extraversión y Psicoticismo), ideas obsesivas, depresión, conductas de temor, conducta sexual, etc. Se ha interesado en el desarrollo y adaptación de instrumentos psicométricos.