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Psicologia para América Latina

versão On-line ISSN 1870-350X

Psicol. Am. Lat.  n.18 México nov. 2009

 

PROCESOS PSICOLÓGICOS EN ADULTOS MAYORES

 

La violencia psicológica al anciano en la familia

 

 

José Rafael Escalona Aguilera*; Raiza Rodríguez Ramírez; Romelia Pérez Aguilera

 

 


RESUMEN

Se realizó un estudio acerca del tema La violencia psicológica al anciano en la familia, en la biblioteca del Policlínico Docente "José Martí Pérez", del Hospital General "Gustavo Aldereguía Lima", del Hospital Pediátrico Provincial “Octavio de la Concepción y de la Pedraja”, Biblioteca de la Unioverswidad de Ciencias Médicas “Mariana Grajales” de Holguín y en el Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas de Holguín, en el período comprendido entre 2005-2007.
En la actualidad existe un gran auge en las investigaciones sobre la ancianidad, así como la preocupación del estado por la promoción de estilo de vida saludable para la protección del anciano. La violencia psicológica al anciano existe en casi todos los hogares de nuestro país, cuyo objetivo fue ampliar los conocimientos a cerca de la violencia psicológica familiar en el anciano.


ABSTRACT

A study on the subject to psychological violence in the family elder, in the library of Teaching Polyclinic "José Martí Pérez" General Hospital "Gustavo Lima Aldereguía, Provincial Children's Hospital" Octavio de la Concepción and the Pedraja "Unioverswidad Library of Medicine" Mariana Grajales "Holguin and Provincial Information Center of Medical Sciences Holguin, in the period 2005-2007.
There is currently a boom in research on old age and the concern of the state by promoting healthy lifestyles to protect the elderly. Psychological violence to the elderly exists in almost every household in our country that aimed at enhancing knowledge about family psychological violence in the elderly.


RESUMO

Um estudo sobre o assunto para a violência psicológica da família mais velhos, na biblioteca da Policlínica de Ensino "José Martí Pérez" General Hospital "Gustavo Lima Aldereguía, Children's Hospital Provincial" Octavio de la Concepción de la Pedraja "Unioverswidad Library of Medicine" Mariana Grajales "Holguin Provincial de Informação e Centro de Ciências Médicas Holguin, no período 2005-2007.
Há atualmente um "boom" na investigação sobre velhice e da preocupação do Estado através da promoção de estilos de vida saudáveis para proteger os idosos. A violência psicológica para os idosos existe em quase todas as famílias em nosso país, que visa aumentar os conhecimentos sobre a família de violência psicológica no idoso.


 

 

INTRODUCCIÓN

La violencia es una enfermedad tan antigua como el hombre mismo, sus manifestaciones a nivel social se recogen a diario bajo múltiples explicaciones y justificaciones. La violencia fue reconocida como problema de salud a finales de los años del siglo pasado, tomándose mayor interés para su estudio en la última década, debido al número creciente de víctimas que provoca, a su asociación con accidentes, suicidios, homicidios, lesiones, a la gran incapacidad que muchas veces genera y a los años de vida perdidos por sus víctimas. Los niños, las mujeres y los ancianos son los mayores grupos de riesgo, según se evidencia en un número importante de investigaciones. Las distintas formas de expresión individual y colectiva de la violencia, los factores que la originan y las consecuencias sociales que generan hacen de ella un fenómeno complejo. Se estima que la violencia tiene un carácter cambiante en función de la dinámica del poder y de la distribución de los roles y recursos, es por ello que pueden establecerse diferentes tipos de violencia.

Referirse a la violencia en el ámbito familiar cuesta trabajo, ya que la familia es el lugar donde nace, crece y se desarrolla el ser humano y constituye el núcleo de toda sociedad. La violencia intrafamiliar tiene formas solapadas de manifestarse, bajo la justificación de que lo que sucede en el marco familiar es privado y que cada grupo impone sus reglas de respeto y de relación entre sus miembros, por lo que bajo ese tapiz existe un número importante de víctimas.

Se puede focalizar en las conductas violentas el empleo de la fuerza para resolver conflictos interpersonales. Es una forma del ejercicio del poder para eliminar aquellos obstáculos que se interponen en nuestras decisiones, acciones y se usa la fuerza. Por lo general, la conducta violenta es posible dadas las condiciones de desequilibrio de poder o por el contexto o producido por maniobras en las relaciones interpersonales de control en la relación.

Ese desequilibrio de poder dentro de la relación puede ser permanente o momentáneo. Cuando es permanente, las causas son culturales, institucionales, etc., y cuando es momentáneo se explica por sí solo (contingencias ocasionales), por lo que conceptualmente, la violencia se caracteriza por forzamiento (fuerza, poder) que no es sólo fuerza física, sino también cuando hay coacción, presión verbal, emocional, sexual, entre otros.

Toda persona con independencias de raza, sexo o edad puede ser objeto de conducta maltratante. Esto ha ocasionado que los estudios sobre el tema de violencia se hayan dirigido a diferentes grupos, entre ellos a los adultos mayores.

El estudio de este fenómeno como problema social y sus diferentes manifestaciones, ha sido en los últimos años un tema de gran interés para numerosos investigadores. Si bien los ancianos han sido venerados y respetados como seres con una vasta experiencia, el abuso contra los mismos se remonta a Mesopotamia y algunas tribus del África del Sur y del Centro, donde eran sacrificados cuando llegaban a ese período de la vida.

En el mundo actual hay una tendencia creciente a la violencia, un 7,15% de los maltratados son ancianos. Alrededor de un 8% de la población mayor de 65 años es maltratada en los Estados Unidos, sorprende el hecho de que más del 20% de los ancianos no sólo son maltratados en sus hogares, sino también en diversas instituciones nacionales destinadas a su cuidado y en centros donde laboran largas horas de trabajo.

En nuestro país con una población que excede a los 11 millones de habitantes tenemos algo más del 12,5% de la población por encima de los 60 años. La población cubana ha ido envejeciendo debido al aumento de la esperanza de vida, al desarrollo demográfico y a los movimientos migratorios. González y colaboradores demostraron en su investigación como los ancianos que vivían en hogares con un funcionamiento familiar de tipo disfuncional y un alto índice de hacinamiento sufrieron 3 veces más algún tipo de maltrato en relación a aquellos que vivían en condiciones favorables.

El maltrato a ancianos es el trato indebido o negligente a una persona de la tercera edad por otro individuo que le cause daño o lo exponga al riesgo de sufrir daño a su salud, su bienestar o sus bienes. A pesar de que el tema de la violencia ha sido tratado con bastante frecuencia, la violencia hacia los adultos mayores por parte de los familiares ha sido virtualmente ignorada hasta años recientes. Aunque resulta inconcebible que los adultos mayores, débiles, dependientes, discapacitados sean objeto de conductas mal tratantes en el seno de la familia, principalmente por sus propios hijos e hijas, estos en nuestros días continúan siendo víctimas de la violencia familiar.

En Cuba las doctoras Ortiz y Morales estudiaron la "Violencia intrafamiliar percibidas por mujeres de edad mediana" y encontraron que el 55% la percibió de tipo psicológico. La violencia como un problema social y de salud afecta a todos sin distinción de capas o de clases sociales, ha tenido resonancia social en los últimos tiempos no es porque ocurra con mayor frecuencia sino porque hoy son más conocidas y estudiadas este tipo de conductas. La violencia, en general, es considerada como un problema que incumbe más a los policías que a los profesionales de la salud, pero actualmente se ha demostrado que esto es un fenómeno que afecta la salud, la cual tiene su epidemiología y que si estudiamos y tratamos de conocer mejor las causas y sus efectos podemos prevenirlos.

 

DESARR0LLO

La violencia en el domicilio es un problema social que afecta a millones de seres humanos en todo el mundo; es reflejo de relaciones de poder que jerarquizan y colocan lo masculino como eje de toda experiencia en el saber y qué hacer a escala social y se reproduce a escala microsocial en el espacio familiar.

Dado el desarrollo alcanzado por nuestro sistema nacional de salud, cada día es mayor la población que llega a los 60 años de edad y además su expectativa de vida es superior que en décadas anteriores. Los datos obtenidos están en concordancia con la expectativa de vida actual de nuestro país que es de más de 77 años planteándose en la literatura revisada que las personas que llegan a los 60 años tienen una expectativa de vida geriátrica de 20,5 años y los que cumplan 75 años tienen una expectativa de vida de 10 años. El hecho de que la esperanza de vida sea más alta en las mujeres puede explicarse por la existencia de enfermedades que aparecen en edades tempranas de la vida y son más frecuentes en el hombre, el cual está expuesto a realizar trabajos que requieren mayor esfuerzo físico lo que traduce un mayor riesgo en su actividad diaria. También por factores relacionados con el estilo de vida como el tabaquismo y el alcoholismo que son más frecuentes en este sexo. En nuestro país, según las estadísticas se espera que en el año 2025 cuando casi el 24% de la población esté comprendida en este grupo, alrededor del 55% sean mujeres.

Tuesca y Fierro Herrera en su estudio en Colombia donde el 30,6% tenían este mismo nivel de escolaridad. Al compararlos con estudios en la población cubana coincidimos con Rodríguez Constantín en su estudio en Santiago de Cuba. Estos resultados quizá tengan relación con algunos factores como la procedencia rural, la necesidad de trabajar para el sustento de la familia y presencia de prejuicios que todavía estaban arraigados a la población, cuando ellos fueron jóvenes.

Pérez Duporte que obtuvo un 88,67% de convivencia familiar en un estudio realizado en la comunidad de Pastorita. Resultados similares fueron obtenidos por Azpiazu Garrido en Madrid. Otros autores muestran datos similares. El hecho de que la mayoría de nuestros adultos mayores convivan con familiares está en concordancia con la prioridad que se le ha dado a la familia como célula fundamental de nuestra sociedad, ya que casi siempre se establece una relación de ayuda mutua entre el anciano y su familia. La vejez es una etapa de la vida donde los mecanismos de defensa y equilibrio de la personalidad se hallan amenazados por menores tensiones, la familia puede proporcionar, como en otras etapas de la vida, un medio favorable para mantener la identidad personal y evitar los peligros del medio ambiente.

El aislamiento físico y emocional es un factor de elevado riesgo que afecta la salud y el bienestar de las personas, en tanto el apoyo social, emocional y material tiene efectos favorables en la salud, como mejora de la autoestima, autoeficacia o la capacidad de afrontar las situaciones problemáticas y puede incluir cambios en el sistema inmunitario o en la reactividad cardiovascular.

En Cuba el adulto mayor no vive marginado ni solo, tampoco sin amparo filial, aspecto de gran importancia para lograr una longevidad fisiológica pues para el anciano la comunidad con sus hijos, cónyuge y familiares posee gran significación. Las necesidades de compañía, de ser interpretado en sus convicciones, valores, sentimientos y otros aspectos de la vida influyen positivamente en la etapa final de sus vidas. La mayoría de nuestros adultos mayores conviven con familiares y en la actualidad con el surgimiento de la familia nuclear, se crea una serie de mitos alrededor de la vejez, como deterioro económico, físico y mental que genera una pérdida de la autonomía, donde los familiares se consideran como fuente de apoyo directo de los ancianos. Esto provoca que la familia en la mayoría de las ocasiones no cumpla con algunas de sus funciones básicas y los ancianos parezcan cargas pesadas que deben llevar, lo que puede ser causa de conflictos y problemas de convivencia que unido a la existencia de factores como procedencia rural, nivel escolar y situación económica pueden influir de forma indirecta en la relación familiar.

La violencia psicológica no es dañina solamente para las personas implicadas, lo es también para el resto de las personas que conviven alrededor de donde se genera. Entre las manifestaciones de violencia psicológica se aprecia cuando el sujeto es humillado, ignorado, desvalorizado, amenazado de la pérdida de algo significativo, al limitar los contactos con otras personas, la prohibición de la participación del sujeto en determinadas actividades, intimidación o intento de ésta a través de miradas, gestos, movimientos violentos que tienen como objetivo provocar el temor y el sometimiento. En nuestra sociedad las ofensas verbales y gesticulares se hacen cada vez más frecuentes sobre los ancianos ya que la población desconoce que estas constituyen un modo de violencia, es decir, sólo entienden por violencia el maltrato físico (golpes) y le restan importancia a los daños psicológicos que estos ocasionan. En Washington septiembre 2001, Hyman D J realizó una investigación sobre el tipo de violencia hacia el anciano y señala como más significativo y frecuente la violencia psicológica y entre las manifestaciones de violencia más usadas encontró las ofensas verbales, ofensas gesticulares, el impedimento de los ancianos a plantear sus problemas y participar en decisiones familiares.

Roca Bruno Mederos en su tratado de "Gerontología y Geriatría" (1999) al hablar sobre la violencia familiar plantea que esta trae aparejado sobre el anciano trastornos psicológicos como la depresión y demencia provocados por los diversos sentimientos que manifiesta el mismo ante los actos de violencia y encontró como más frecuente la tristeza, la depresión, la inconformidad, e incluso, hasta pensar en el suicidio.

El abuso emocional continuado aún sin violencia física, provoca consecuencias muy grave desde el punto de vista del equilibrio emocional. Muchos psiquiatras llegan a diagnosticar cuadros sicóticos en personas que en realidad están sufriendo las secuelas del maltrato psicológico crónico, las personas sometidas a situaciones crónicas de violencia dentro del hogar presentan un debilitamiento gradual en sus defensas físicas y psicológicas, lo cual se traduce en un incremento en el problema de la salud, principalmente, enfermedades psicosomáticas y depresión. Otra razón por la que pueden aparecer este tipo de trastorno, se aprecia en el estudio realizado por Cardona donde el 57% de los adultos mayores estudiados por él no tienen participación activa en la toma de decisiones del hogar situación que además de aislarlos de su vínculo familiar, los lleva a retraerse y a deprimirse, causando en muchas ocasiones, sentimientos de pérdida, tristeza, desinterés por las actividades, merma de la energía, pérdida de la confianza y autoestima, sentimientos injustificados de culpabilidad, ideas de muerte y hasta el suicidio.

 

CONCLUSIONES

Predominó en el estudio el sexo femenino, siendo las ancianas de 60-69 años las más afectadas.

Como manifestaciones más usuales de violencia encontramos: mala contestación cuando preguntan, uso de palabras groseras para responderle y la ofensa con gesto. Las reacciones psicológicas más encontradas en las mujeres estudiadas fueron el disgusto, tristeza en todos los casos. La conducta que asumieron los ancianos fue el silencio, la aceptación y el aislamiento. Los ancianos son maltratados psicológicamente por sus hijos.

La violencia psicológica al anciano existe en casi todos los hogares, y esta en ocasiones no es bien percibida.

Se recomienda preparar a la población joven y adulta de hoy, que serán los viejos del mañana, para que adopten actitudes positivas ante la vida y ante el proceso natural al que se enfrentaran.

 

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* E-mail: escalona@gibara.hlg.sld.cu

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