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Interamerican Journal of Psychology

versión impresa ISSN 0034-9690

Interam. j. psychol. v.41 n.2 Porto Alegre ago. 2007

 

 

Empoderamiento, participación y autoconcepto de persona socialmente comprometida en adolescentes chilenos

 

Empowerment, participation and social self-concept in chilean adolescents

 

 

Carmen Luisa Silva Dreyer1; M. Loreto Martínez Guzmán

Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile

 

 


RESUMEN

En un diseño de corte transversal se examina la relación entre el empoderamiento, la participación social, y el autoconcepto de persona socialmente comprometida, en adolescentes chilenos de colegios particulares y públicos (N =1091). La literatura señala que esta dimensión social del self de persona con actitudes orientadas al bien común se articula en torno a roles en un contexto cívico - social, y tiene consecuencias positivas para la construcción de la democracia, el capital social de las comunidades, la prevención de conductas de riesgo, y el compromiso social en la adultez. Un espacio significativo para el desarrollo de roles y actitudes orientadas al bien común es el colegio. Este estudio examina la relación entre las oportunidades de empoderamiento en el colegio y la participación social con el autoconcepto de persona con actitudes orientadas al bien común y responsabilidad social, en los adolescentes. A través de análisis factorial se identificaron dos dimensiones de empoderamiento, que fueron denominadas clima social de respeto y confianza, y disposición a la toma de acción; y dos dimensiones de participación social: de ayuda y política. Los resultados indican que las oportunidades de empoderamiento, en cuanto clima de respeto, confianza y apoyo del colegio y la disposición a la acción de los jóvenes en función de cambios de su interés, contribuyen en forma significativa al autoconcepto de persona socialmente comprometida. Asimismo, la participación social de ayuda y política contribuye cada una en forma significativa al self social.

Palabras clave: Empoderamiento, Participación, Autoconcepto, Adolescente.


ABSTRACT

Relationships among empowerment, social participation, and social dimensions of the self are examined cross-sectionally in a sample of Chilean adolescents (N= 1091) drawn from private and public schools Previous literature indicates that social dimensions of the self orientation toward the common good are actualized in social and civic roles. These attitudes are predictive of civic engagement in adulthood and prevent at-risk behaviours in adolescents. School is an important context for the development of roles and attitudes towards the common good. This study tested the association among opportunities for empowerment in school, social participation and adolescents' social self-concept (attitudes towards the common good and social responsibility). Exploratory factor analyses yielded two dimensions of empowerment, namely social climate of respect and trust, and disposition to take action, and two dimensions of social participation: helping others and political. Findings indicated that opportunities for empowerment, operationalized as a school climate that promotes respect, trust and support, and disposition toward action are positively associated with adolescents' social self-concept. Similarly, prosocial and political involvement are each positively associated to adolescents' social self-concept.

Keywords: Empowerment, Participation, Self concept, Adolescents.


 

 

Una tarea central de la adolescencia es la configuración de la identidad, que se ha definido como un sentido subjetivo y a la vez una cualidad observable de tener una forma particular de ser y una continuidad personal que fluye entre el ser y el devenir (Erikson, 1979). La identidad es un sentimiento de mismisidad, unicidad personal, y continuidad histórica que vigoriza a la persona (Erikson, 1959). Un aspecto medular de la identidad es el autoconcepto, que ha sido definido por Harter (1999) como las autorepresentaciones referidas a atributos o características del self o si mismo, que son conscientes y reconocidas por la persona a través de la descripción que hace de sí mismo. Estas autorepresentaciones incluyen un juicio evaluativo respecto de sí mismo. El autoconcepto comprende una visión global del sí mismo, y autodescripciones de atributos en los dominios cognitivos, afectivos, sociales y físicos de la persona. Algunos de estos atributos pueden ser más centrales en la definición del sí mismo que otros y, en torno a ellos, la persona elabora esquemas de self ricos en recuerdos, creencias o conocimiento del sí mismo y sus comportamientos. Estos esquemas influyen en la estabilidad de los contenidos e inciden a su vez en el reconocimiento de aquellos rasgos y comportamientos en otras personas.

Según Harter (1990), el si-mismo no conforma una estructura completamente estable, sino que puede variar de acuerdo a la situación en el contexto de la interacción con personas que poseen otros atributos del self frente a las cuales uno se define. Estas interacciones influyen en el grado de percepción de un atributo, en la importancia que la persona da a éste, y en la activación que hace la persona de distintos aspectos del self. En el plano social, se habla de la complejidad del self para describir que éste puede articularse en torno a distintos roles y atributos con mayor o menor independencia entre sí (Harter, 1990).

Desde esta perspectiva, uno de los roles posibles es el cívico - social, que incluye las autorepresentaciones de los atributos que la persona posee en relación a su orientación y responsabilidad con el bien común (e.g., sensibilidad hacia personas o grupos en desventaja social, compromiso por ayudar, o trabajar en pro de una causa social). La orientación hacia el bienestar de otros y el comportamiento prosocial con sus correspondientes valores y cogniciones cambia con la edad. Los juicios morales orientados a otros y los comportamientos prosociales están relacionados con la capacidad de tomar perspectiva, la cual se expande en la adolescencia (Eisenberg, Cumberland, Guthrie, Murphy, & Shepard, 2005). Para Arnett (2004) un criterio para la transición a la adultez es descentrarse y desarrollar mayor consideración por otros. Durante la adolescencia, los jóvenes toman conciencia que, al ponerse en la perspectiva de otro, la mutualidad de esta perspectiva otorga una visión tanto de si mismo como del otro, de un sistema psicológico complejo de valores, creencia y actitudes.

Los avances en la capacidad de toma de perspectiva contribuyen a la experiencia de empatía y a niveles más avanzados de razonamiento moral (Eisenberg, et al., 2005). De esta manera, el desarrollo del self en su dimensión social se asocia estrechamente con el concepto de identidad moral que ha sido definido por Hart, Atkins, y Ford (1998) como un sentido de sí mismo comprometido con líneas de acción que promueven o protegen el bienestar de los demás. Reforzando esta idea, Blasi (1984) señala que se tiene una identidad moral cuando las categorías morales son esenciales e importantes para la comprensión de sí mismo. De acuerdo al enfoque social-cognitivo, la personalidad moral se puede comprender en t&eac