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Salud & Sociedad: investigaciones en psicologia de la salud y psicologia social

On-line version ISSN 0718-7475

Salud & Sociedad vol.4 no.1 Antofagasta  2013

 

ARTÍCULO

 

Actitud de trabajadoras sociales hacia portadores del virus de inmunodeficiencia humana en centros de salud comunitaria

 

Social workers' attitudes toward carriers of human immunodeficiency virus (HIV) in community health centers

 

 

Cruz García Lirios1; Javier Carrión Guillén2; Jorge Hernández Valdés3; José Marcos Bustos Aguayo4

(Universidad Nacional Autónoma De México, México D.F., México)

 

 


RESUMEN

Los sistemas de salud enfrentan problemas de calidad del servicio y negligencia médica-asistencial que desvirtúa su función y desprestigia a su talento medico asistencial. En el marco de tal problemática, resulta fundamental estudiar la relación entre profesionistas de la salud y usuarios del seguro médico. El objetivo del presente estudio fue establecer las propiedades psicométricas de un instrumento que midió la norma y la actitud hacia portadores de VIH. Con una muestra de 130 profesionistas del Trabajo Social se estimó la confiabilidad y validez así como las relaciones entre variables sociodemográficas, socioeconómicas, normativas y actitudinales. A partir de un modelo estructural (X2 = 16.734; 13 gl; p = .000; RMR = .000; GFI = 1.00), se encontró que el principal hallazgo fue la relación directa y positiva entre norma y actitud (β = .70) y la relación indirecta y negativa entre sexo y actitud a través de la norma (β = -.47). En referencia a otros estudios, se discutieron los alcances y límites así como las recomendaciones para ampliar el estudio a otros profesionistas de la salud con la inclusión de otras variables cognitivas en el modelo expuesto.

Palabras clave: Salud, VIH, sexo, norma y actitud.


ABSTRACT

Health systems face problems of quality of service and medical malpractice which undermine their role and their medical calling and which also discredit medical care. In the context of such problems, it is essential to study the relationship between health care professionals and users of health insurance. The objective of this study was to establish the psychometric properties of an instrument that measured norms and attitudes toward HIV carriers. Using a sample of 130 professional social workers, the authors estimated the reliability, validity and the relationships between sociodemographic, socio-economic, and attitudinal norms. From a structural model (X2 = 16,734, 13 df; p = .000, RMR = .000, GFI = 1.00), the principal finding was the positive relationship between norm and attitude (β = .70) and the negative indirect relationship between sex and attitude through the norm (β = -.47). The scope and limits of these findings are discussed with reference to other studies, and a recommendation to expand the study to other health professionals and to include other cognitive variables in the model set is made.

Key words: Health, HIV, gender, norms and attitude.


 

 

INTRODUCCIÓN

En el marco de los sistemas e instituciones de salud, la satisfacción, el desempeño y el compromiso laboral han sido variables fundamentales para explicar la calidad del servicio. La actitud hacia el trabajo ha sido establecida como un factor determinante del compromiso, el desempeño y la satisfacción laboral, sin embargo, en materia de salud, la norma de grupo ha sido fundamental para explicar los conflictos de relaciones y de tarea que pudiesen derivar en estrés; agotamiento, despersonalización y frustración. En este sentido, el objetivo del presente estudio fue establecer la relación entre la norma y la actitud hacia portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana. Los estudios psicológicos actitudinales se han enfocado en su conceptualización, formación, activación, accesibilidad, estructura, función, predicción, cambio, inoculación, identidad y ambivalencia. Las actitudes han sido definidas a partir de dimensiones afectivas y racionales (Ajzen, 1991). Ambas dimensiones son el resultado de experiencias y expectativas. Esto implica su estructura: unidimensional o multidimensional que se configura en factores exógenos y endógenos. Es decir, cuando las actitudes activan decisiones y comportamientos causan un proceso periférico, emotivo, espontáneo, heurístico y ambivalente. En contraste, cuando las actitudes transmiten los efectos de valores y creencias sobre las intenciones y acciones, son mediadoras endógenas de un proceso central, racional, deliberado, planificado y sistemático.

Estos estudios han demostrado diferencias significativas entre las actitudes hacia personas y actitudes hacia objetos (Ajzen, 1992). Las primeras se refieren a estereotipos o atributos y las segundas se refieren a evaluaciones o disposiciones (Eagly & Chaiken, 2005). En ambas, la ambivalencia es un indicador de cambio cuando interaccionan creencias y evaluaciones formando disposiciones negativas y positivas hacia el objeto. Los conflictos se forman al interior de los componentes formados por creencias hacia el objeto. La resistencia a la persuasión, es una consecuencia de la ambivalencia actitudinal. Si el entorno amenaza la formación y la función de las actitudes estas adaptarán al individuo ante las contingencias. De este modo, las actitudes poseen dos funciones esenciales: egoístas y utilitaristas.

En el marco de las teorías actitudinales, el cambio actitudinal alude a emociones y afectos consecuentes a los actos individuales y de los cuales las personas se sienten responsables. También se trata de la influencia social que ejercen los grupos de pertenencia o referencia sobre los individuos. O bien, la recepción de mensajes persuasivos orientados al razonamiento central, o mensajes persuasivos dirigidos a la emotividad periférica. En general, el sistema actitudinal es sensible a la inestabilidad del objeto y a las variaciones cognitivas que inciden en la consistencia, estabilidad, predicción, competencia o moralidad del individuo (Ajzen, 2001).

El cambio consistente de actitudes está relacionado con su estructura multidimensional resultante de la presión mayoritaria. La diversidad de dimensiones implica una construcción consistente del cambio actitudinal. Es decir, las actitudes asumen una función de respuestas internalizadas ante situaciones constantes enmarcadas por los medios de comunicación masiva (Ajzen & Fishbein, 2005).

El cambio actitudinal está relacionado con el principio disuasivo de la inoculación. Antes del ataque de mensajes persuasivos, se induce la percepción de amenazas, riesgo e incertidumbre. En general, la sobreexposición a mensajes persuasivos induce una alta elaboración y con ello la persuasión (Ajzen, Brown & Carvajal, 2004).

La emisión masiva de mensajes persuasivos, la motivación y las habilidades de manejo consecuentes pueden derivar en indefensión. Es decir, ante la ola de información las personas reducen su percepción de control y tienden a creer que los eventos son inconmensurables, impredecibles e incontrolables. O bien, los individuos se forman una identidad que consiste en identificarse con un endogrupo en referencia a un exogrupo. En el proceso de indefensión, el individuo construye el cambio de actitud y su reforzamiento de desesperanza. En el proceso identitario, es el grupo el que influye en el cambio actitudinal de la persona. La indefensión es un proceso de autovalidación o profecía auto-cumplida. En contraste, la identidad es una validación convergente de normas grupales (Ajzen & Sexton, 1997).