SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.9 issue1Psicologia Escolar e educacional: da teoria à prática escolarCreativity in the teaching according to teachers of history: Limits and possibilities author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Psicologia Escolar e Educacional

Print version ISSN 1413-8557

Psicol. esc. educ. vol.9 no.1 Campinas June 2005

 

ARTIGOS

 

Auto concept y rasgos de personalidad: Un estudio correlaciona

 

Self concept and personality traits: a correlational study

 

 

Débora Cecílio Fernandes1, Daniel Bartholomeu2, Fabián Javier Marín Rueda3, Adriana Cristina Boulhoça Suehiro3, Fermino Fernandes Sisto*4

* Universidade São Francisco

Endereço para correspondência

 


RESUMEN

Este estudio ha investigado las relaciones entre los rasgos de personalidad y auto concepto. Fueron aplicadas la Escala de Traços de Personalidade para Crianças y la Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil en 389 niños, con edad de 8 a 10 años de escuelas públicas y particulares. Se han hallado diferencias de sexo para casi todas las medidas hechas. Para los varones, ha sido observado correlaciones positivas entre extroversión y auto conceptos escolar y familiar, neuroticismo y psicoticismo con auto conceptos personal y social, y sociabilidad con auto concepto familiar; y correlaciones negativas entre extroversión y auto concepto social, psicoticismo y auto concepto familiar, y sociabilidad y auto concepto personal. Para las niñas, fueron observadas correlaciones positivas entre el auto concepto social y psicoticismo y sociabilidad con el familiar; y correlaciones negativas entre extroversión y el social, psicoticismo y neuroticismo con el familiar. Los análisis de los grupos extremos confirmaron los datos encontrados.

Palavras-clave: Rasgos de Personalidad, Auto concepto, Evidencia de Validez.


ABSTRACT

This study investigated the relationship of the personality traits to self concept. The Escala de Traços de Personalidade para Crianças and Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil were administered to 389 children aged from 8 to 10 years, attending at public and private schools. Almost every measure done was differentiated by gender. For the boys, the positive correlations found were between extraversion and scholar and familiar self concept, neuroticism and psychoticism with personal and social self concept, and sociability with familiar self concept. The negative correlations found were between extraversion and social self concept, psychoticism and familiar self concept, and sociability with personal self concept. For the girls, positively correlations between the social self concept and psychoticism and sociability with familiar self concept were emerged. Negative correlations were revealed between extraversion trait and social self concept, psychoticism and neuroticism traits correlated with familiar. The contrasting group’s analyses confirmed the found data.

Keywords: Personality traits, Self concept, Validity Evidence.


 

 

INTRODUCCIÓN

El auto concepto es estudiado en diversas áreas de la Psicología en virtud de la importancia que asume en la comprensión del proceso del desarrollo humano (Cortesão & Torres, 1984; Vaz Serra, 1986; Vaz Serra& Firmino, 1986; Vaz Serra, Mattos & Gonçalves, 1986; Veiga, 1988,1989). Pese a eso, se considera que la investigación teórica en esa área es caracterizada por una gran imprecisión de la terminología y discordancias en lo que se refiere a las definiciones empleadas. Todavía, aunque la literatura no revele una definición operacional clara, concisa y universalmente aceptada, hay una cierta concordancia entre autores en relación a la definición general del término. Así que, el auto concepto es definido como la percepción que el individuo tiene de si mismo y que se sostiene directamente por sus experiencias en relación a los otros y en la valoración que hace de su propia conducta (Jacob & Loureiro, 1999; Marsh, 1984; Marsh, Byrne & Shavelson, 1988; Shavelson, Hubner& Stanton, 1976; Stevanato & Loureiro, 2000; Sisto & Martinelli, 2004; Sossai, 1975; Vaz Serra, 1988; Loureiro, 2001).

Teniendo en cuenta las deficiencias terminológicas y la gran multiplicidad de conceptos de la literatura, se trabajará en este estudio con la definición operacional adoptada por Sisto y Martinelli (2004). Esos autores afirman que el auto concepto es un producto de la interacción entre la persona y su medio ambiente durante su proceso de construcción social y ciclo de vida, acompañada de una evaluación de sus capacidades, realizaciones, experiencias y representaciones. Aunque esa definición a la multidimensionalidad del constructo, no tiene como base la existencia de una jerarquía entre sus componentes como la defendida por el modelo teórico presentado por Shavelson, Hubner y Stanton (1976), una vez que se han elegido la postura teórica defendida por Mead (1934) y James (1890) de que la persona puede tener varios “yo” o varios auto conceptos.

Las referencias históricas sobre los estudios relativos al auto concepto empiezan por William James (1890, 1892) como un de los primeros autores a analizar tal constructo desde el punto de vista psicológico. Su principal contribución fue las distinción entre dos aspectos fundamentales del self o “yo”, el “yo-sujeto” y el “yoobjeto”. El primero era concebido como el “yo” conocedor que, conforme Damon (1983), tendría la función de organizar e interpretar, de forma subjetiva, las experiencias del individuo. El segundo, o sea, el “yoobjeto”, representado como un agregado de cosas objetivamente conocidas sobre el “yo” seria constituido por cuatro componentes responsables por conferir al sujeto su individualidad, a saber, el self espiritual (formado por estados de conciencia, facultades psíquicas), el material (compuesto por el cuerpo, familia, bienes), el social (compuesto por las relaciones, papeles, personalidad) y el corporal.

Gran mérito es atribuido a James por, además de proponer una estructura multidimensional para el concepto de si mismo, poner de relieve su naturaleza típicamente social (Burns, 1982). Tales ideas son igualmente compartidas por Mead (1934), pues concibe que varios “yo” se pueden desarrollar en función de las diferentes experiencias sociales, que posibilitarían la aceptación de que los auto conceptos de los individuos pueden, de alguna manera, influenciar y ser influenciados por el contexto social en que son analizados y al cual están sometidos. Así, es posible referirse a un “yo” social, respecto al grupo al que pertenece y actúa, a un“yo” familiar, que corresponde a las actitudes frente a la familia, a un “yo” escolar, formado a partir de las relaciones con los profesores y colegas y a un “yo” personal, en relación a su manera de concebirse.

Independientemente de la definición adoptada, hay un consenso cuanto al impacto de las opiniones de los otros en la construcción del auto concepto del individuo, asumiéndose que el desarrollo psicológico del ser humano se da a lo largo de toda su existencia y que es durante la infancia que el individuo agrega las principales adquisiciones concernientes a la organización de la personalidad que lo instrumentalizarán para la vida. Tales adquisiciones son resultado de los cambios constantes del individuo con su entorno. En ese sentido, muchos estudiosos afirman que la interacción entre el niño y sus primeros cuidadores, posibilita su madurez y la inclusión de otras personas para interacción. De acuerdo con autores como Berger y Berger (1990), la experiencia social comienza con el nacimiento, pues es a partir de ese momento que el niño desarrolla una interacción entre el su cuerpo, el ambiente físico y las otras personas con las cuales ella convive. Así, los motivos fisiológicos y subjetivos del niño son involucrados y modificados por la experiencia social a la que es sometido por aquellos que lo cercan y que actúan como mediadores del proceso.

Dentro de esa perspectiva, Jacob (2001) afirma que el niño experimenta y registra un abanico de vivencias afectivas que apuntan una serie de elementos para la formación de su concepción a respecto de sus capacidades, habilidades e importancia para las personas que conviven con él. Así, la percepción del niño es mediada por el ambiente que, al mismo tiempo, señala como la percibe. Esa relación continuada de percepciones se refleja, según la autora, en la imagen que el niño hace de si mismo y en la construcción de su identidad, constituyéndose como la principal fuente de cambios en el desarrollo. En ese sentido, las Auto concepto y rasgos de personalidad: un estudio correlacional relaciones familiares asumen un papel relevante, pues los padres son el punto de referencia del niño y es en la interacción con ellos que el niño pasa a reconocer lo que se espera de él, construyendo un auto concepto familiar positivo o negativo, dependiendo de la manera como tales relaciones son percibidas (Allport, 1966; Oliveira, 2000).

Mientras el niño crece sus intercambios y solicitaciones en el ambiente van siendo cada vez más diferenciados y diversificados y su universo de relaciones y personas de otros contextos se tornan fuente de intercambios afectivos y de refuerzo. Así que el ingreso en la escuela coloca al niño en contacto con nuevos contenidos y con otras personas, ampliando las demandas a las cuales estará sujeto. En ese ambiente, hasta entonces desconocido y de nuevas vivencias interactivas, los niños pasan a experimentar nuevas exigencias y a ser evaluados en relación a sus comportamientos y aprendizajes.

La escuela se presenta, entonces, como una de las más importantes instituciones sociales para hacer la mediación entre el individuo y la sociedad y el pasaje de un nivel de escolaridad para otro, como también en todas las transiciones entre distintos contextos presupone para el estudiante nuevos desafíos cognitivos y sociales. Así, la institución escolar interviene no sólo en la transmisión del saber científico organizado culturalmente, como influencia en todos los aspectos relativos a los procesos de socialización y individuación del estudiante, sobre todo en lo que se refiere al auto concepto, a la auto estima y a la construcción de la autonomía del alumno (Cubero & Moreno, 1995).

En ese contexto académico, el desempeño del estudiante en las actividades propuestas por la escuela es interpretado como un prenuncio de sus capacidades y de su potencial productivo, siendo el auto concepto escolar definido, de acuerdo con Simões (1997), como el universo de representaciones que el alumno tiene de sus habilidades, de sus realizaciones escolares, bien como las evaluaciones que él hace de esas mismas capacidades y realizaciones. Las vivencias de ese proceso son percibidas de forma positiva o negativa. Mientras el alumno es solicitado a ejecutar las tareas propuestas y se siente capaz y habilitado para eso, desarrolla el sentido de realización y construye una visión más positiva de si mismo, lo que influencia su motivación y sus actitudes en relación al estudio (Costa, 2001; Jacob, 2001).

Sisto y Martinelli (2004) cuando han construido la Escala de Auto Conceito Infanto-Juvenil (EAC-IJ) han defendido que la escuela ocupa un papel relevante en la vida afectiva del niño y del adolescente. Además que ese tipo de información se ha constituido en un instrumento importante para la toma de decisiones sobre las personas que presenten algún problema de adaptación. Por fin, consideraron también la preocupación creciente de los educadores con su papel constructivo y la necesidad de instrumentos de evaluación pautados en principios científicos.

En oposición a las necesidades educacionales, referidas anteriormente, y a la preocupación de que tanto la comprensión del auto concepto de los estudiantes, cuanto sus expectativas de suceso y percepciones del contexto académico sean pautadas en una evaluación válida y confiable, se encuentra, además, la dificultad de evaluación del auto concepto en el Brasil. Tanta dificultad se justifica, segundo Sisto y Martinelli (2004), por un lado, en función de buena parte de los instrumentos estar publicada en tesinas, tesis de doctorado y artículos, no siempre de fácil acceso y, por otro lado, por el hecho de que los estudios sobre evidencias de validez y los dados de precisión ni siempre son conocidos o presentan informaciones sobre las normas para compararse y evaluar a las personas.

Construida con la finalidad de evaluar con mayor precisión los diferentes niveles de auto concepto en distintos contextos de la vida de los estudiantes, cuales sean, personal, familiar, social y escolar, la Escala de Auto Conceito Infanto-Juvenil obtuvo, por medio del análisis de los componentes principales, evidencia de validez de constructo para los cuatro contextos. De acuerdo con sus autores, las correlaciones ítem-total por escala indicaron buena consistencia, así como los alfas de Cronbach, que variaron de 0,68 la 0,82, a pesar de las escalas tener de 4 a 6 ítems. Además de eso, la consistencia temporal (teste-reteste) por escala ha variado de 0,78 a 0,88 y el dato global sugirió buena estabilidad temporal ítem a ítem.

Solamente un estudio que da evidencia de validez para la Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil consta en la literatura brasilera (Carneiro, Martinelli & Sisto, 2003). El objetivo de los investigadores era verificar se habría diferencias significativas entre los niveles de dificultad de aprendizaje en la escrita y el auto concepto en sus múltiplas manifestaciones. Los resultados mostraron que la dificultad de aprendizaje en la escrita 18 Débora C. Fernandes, Daniel Bartholomeu, Fabián J. Marín Rueda, Adriana C. B. Suehiro e Fermino F. Sisto estuvo significativamente relacionada con el auto concepto general y escolar, indicando que conforme ha aumentado el nivel de dificultad han disminuido también los puntajes en esas escalas.

Queda claro, de ese modo, que pocos estudios con esa escala se han detenido a analizar las relaciones que los diferentes tipos de auto concepto establecen con otras variables. Así que, considerando las características ya mencionadas para cada tipo de auto concepto es posible plantear la hipótesis de que haya relaciones con variables como emociones o mismo con rasgos de personalidad. En otros términos, nuevas pesquisas deben buscar más evidencias de validez para la Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil. Es en ese contexto que este estudio se insiere buscando contribuir para la implementación de ese instrumento, teniendo como marco los rasgos de personalidad. Añádase a eso el hecho de que suelen hacer referencias a características de los diferentes tipos de auto concepto en las descripciones de las conductas que involucran los rasgos de personalidad.

Eso queda todavía más evidente al considerarse los rasgos de personalidad analizados por la Escala de Rasgos de Personalidad para Niños (ETPC), instrumento utilizado en este estudio. Esa escala fue construida basada en los presupuestos de Eysenck y Eysenck (1987), estando configurada para niños brasileños de 5 hasta 10 años, y que evalúa cuatro factores con validez de constructo y de contenido, a saber, neuroticismo, psicoticismo, extroversión y sociabilidad. Además de esas evidencias, cinco otros estudios fueron realizados, ofreciendo nuevas evidencias de validez del instrumento. Así que, tres de esos estudios se relacionan a la situación de enseñanza-aprendizaje y los otros dos a otras características psicológicas que estarían relacionadas a rasgos de personalidad. Los estudios de precisión dieron buenos índices. El análisis de consistencia interna ha resultado en estimativas variando de 0,80-0,91; ya por la técnica de dos mitades de Spearman-Brown losíndices se han ubicado entre 0,79 y 0,92; finalmente, los coeficientes de correlación de Pearson en la situación de teste-reteste, fueron de 0,80 a 0,92 (Sisto & cols. 2003).

Para Eysenck y Eysenck (1987) ciertas tendencias son percibidas en los procesos de modificaciones y reorganizaciones de la personalidad que diferencian un sujeto del otro. De esa forma, cada persona debe manejar sus motivos y las influencias ambientales, que ni siempre son favorables, para reajustar su conducta. Su teoría considera la personalidad como una jerarquía de rasgos, definiéndolos como tendencias duraderas, modos de comportarse en una diversidad de situaciones. Consecuentemente, la tendencia de una persona a ser impulsiva, agitada, irascible, impetuosa y impaciente podría ser consecuencia de la tendencia más básica de ser excitable (Sisto, Oliveira, Oliveira, Bartholomeu, Oliveira y Costa, 2004).

Vale destacar que la perspectiva teórica de personalidad adoptada comprende ese fenómeno como un sistema cognitivo, afectivo y comportamental integrados, que interactúan con características innatas, adquiridas, orgánicas y sociales, recibiendo contribuciones de funciones psicológicas y sociales (Sisto, Bueno & Rueda, 2003; Sisto y cols, 2004). Ahora bien, teniendo en vista el aspecto interactivo del cual la configuración de los rasgos de personalidad depende, se puede pensar que ciertas características presentan intersecciones con los tipos de auto concepto anteriormente definidos, una vez que eles también son construidos en base a la interacción de la persona con su entorno y acompañados por evaluaciones que los individuos hacen de sus experiencias y representaciones. En ese sentido, el presente estudio tuvo como objetivo investigar las relaciones que pueden establecerse entre rasgos de personalidad y auto concepto. Ese tipo de información sería otro tipo de evidencia de validez para la Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil. De una manera más esquemática, se presenta una breve descripción de cada uno de los rasgos de personalidad de acuerdo con Sisto y cols. (2003), al mismo tiempo en que a las hipótesis aventadas son puestas.

El rasgo extroversión caracteriza a la persona generalmente impulsiva, despreocupada, agresiva, optimista, espontánea y abierta a relaciones interpersonales, o sea, sociable. Esas personas poseen muchos amigos, les gusta conversar y no les gusta leer o estudiar solas. Así, se tiene la expectativa de que el niño con alto puntaje en ese rasgo presente auto concepto familiar, social, escolar y personal elevados. En oposición, se espera que una alto puntaje en neuroticismo denote un bajo nivel en todos los tipos de auto concepto, una vez que individuos con predominancia de neuroticismo pueden ser retratados con características de ansiedad, depresión, sentimiento de culpa, baja auto-estima, timidez, tristeza, temor, Auto concepto y rasgos de personalidad: un estudio correlacional nerviosismo e inquietud. Se resalta también que la principal característica de un niño con alto puntaje en neuroticismo es una constante preocupación, con fuerte instabilidad emocional.

El psicoticismo fue retratado como una dimensión de la personalidad normal. Entretanto, altas puntajes indican una cierta despreocupación en relación a los otros y soledad; además de una tendencia a la crueldad y a la poca sensibilidad. Niños con ese puntaje se muestran hostiles, inclusive con los más íntimos; desprecian el peligro y sienten placer en perturbar a los otros, dejándolos de mal humor. Presentan pocos indicios de socialización y de sentimientos de simpatía. Por eso hay la expectativa de que una alto puntaje en ese rasgo evidencie una disminución en los niveles de auto concepto familiar, social y escolar, como también un elevado auto concepto personal. Al lado de eso, se espera que el niño con alto puntaje en la escala sociabilidad presente niveles altos en todos los tipos de auto concepto, teniendo en vista su tendencia a comportarse dentro de reglas y conveniencias sociales. >

 

MÉTODO

Participantes

Han participado de esta investigación 389 sujetos, con promedio de edad de 9 años (DP=0,78), variando de 8 a 10 años. Con relación al sexo, 49,1 % eran varones y 50,9 % niñas, siendo todos provenientes de escuelas públicas y particulares de una ciudad del interior de São Paulo-Brasil.

Instrumento

A - Escala de Traços de Personalidade para crianças (Sisto, 2004)

Se caracteriza por un cuestionario con 30 ítems, que evalúa los rasgos de neuroticismo, psicoticismo, extroversión y sociabilidad. Su utilización debe ser hecha en niños de 5 hasta 10 años de edad, siendo que la escala de neuroticismo contiene 7 ítems; la de extroversión, 10 ítems; la de psicoticismo, 11 ítems; y la de sociabilidad, 6 ítems. El niño debe responder si o no a cada pregunta y la evaluación de cada rasgo fue hecha de acuerdo con las indicaciones del manual. Es atribuido 1 punto para las respuestas afirmativas y cero para las negativas a cada ítem, siendo que el escore bruto es compuesto por la suma de los puntajes en los ítems de cada sub-escala.

B - Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil (EACIJ) (Sisto & Martinelli, 2004)

Consiste en una escala compuesta por 20 cuestiones al todo que evalúan el auto concepto en las cuatro dimensiones, personal, escolar, familiar y social. En relación al auto concepto personal, el instrumento dispone de cinco cuestiones, el escolar otras cinco, cuatro para evaluar el auto concepto familiar, y finalmente seis que informan sobre el auto concepto social. Las respuestas son dadas en escala Likert de 3 puntos (siempre, a veces y nunca) que deben ser señaladas con una “X” de acuerdo con la intensidad que la frase caracteriza a la persona que responde. Ese test posee también normas para personas de ocho a 16 años, disponiendo de un cuadro que permite trazar un perfil del auto concepto de los sujetos.

El instrumento es auto explicativo, no necesitando muchas instrucciones para la aplicación. También, el manual hace algunos apuntes en el sentido de dejar a los individuos lo mejor acomodados posible para responder al test, así como también da algunas instrucciones iniciales que fueron relatadas a los sujetos en la situación de test.

Para las sub-escalas del auto concepto personal y social, se atribuye punto para las respuestas siempre, punto para a veces y para nunca. En las sub-escalas que informan sobre el auto concepto escolar y familiar los puntajes son invertidas.

 

RESULTADOS

Los auto conceptos personal y familiar también presentaron promedios considerablemente elevados y muy próximos (5,14 y 4,82 respectivamente). En relación al auto concepto familiar, fue quien presentó el menor promedio (2,91). Sin embargo, se debe observar que, considerando la variación posible para las sub-escalas en cuestión, con excepción del auto concepto personal, en los otros tres las personas han presentado promedios abajo de los respectivos puntos medios en cada tipo de auto concepto, indicando una disminución de ellos.

Para verificar hasta que punto los diferentes tipos de auto concepto como también los rasgos de personalidad diferían en razón del sexo de los individuos, se ha utilizado la prueba t de Student. Los resultados de ese análisis se encuentran en la Tabla 1.

 

Se pudo observar que el rasgo extroversión no diferenció el sexo. De la misma forma, con relación al auto concepto, solamente el auto concepto familiar no enseñó diferencia significativa para el sexo.

En relación a las tendencias, fue verificado que, para los auto conceptos personal y social, el sexo masculino tuvo promedios más altos en comparación al femenino. Ese hecho sugiere que los varones suelen percibirse mejor, con menos preocupaciones, miedos y ansiedades que las niñas. Además de eso, se ven mejores intelectualmente, con sentimientos de superioridad en relación a sus amigos, poseyendo más ganas de ayudar a los otros y buscando más ayuda cuando necesitan en comparación a las niñas.

En compensación, las niñas han presentado más alto auto concepto escolar, siendo sugestivo que se ven bien intelectualmente, sintiéndose como se tuvieran cierto liderazgo y fueran más aceptadas por los colegas de escuela. Se creen también más divertidas y bondadosas en relación a los varones.

Asimismo, en lo que se refiere a los rasgos de personalidad se ha observado que el sexo masculino forneció promedios más altos en neuroticismo y sociabilidad. Ya el sexo femenino ha mostrado más psicoticismo cuando comparadas a los varones.

Niños que presentaron el rasgo de neuroticismo pueden ser descriptos como ansiosos, depresivos, con sentimientos de culpa, baja auto-estima, timidez, melancolía, tristeza, temor, nerviosismo, inquietud, oscilaciones de humor y emotividad. Esas fueron las características más evidenciadas en los varones de la muestra estudiada. Además de eso, ellos demostraron ser más adecuados y ajustados a las reglas sociales que las niñas, de acuerdo con sus respuestas a la subescala de sociabilidad.

Por otro lado, las niñas fueron más caracterizadas por el rasgo psicoticismo cuando comparadas a los varones y pueden ser descriptas como siendo duras, sin preocupaciones con los otros, solitarias, anti-sociales y creadoras de problemas; crueles, deshumanas, insensibles y hostiles. Sienten también placer en perturbar a los otros y desprecian el peligro.

Considerando que hubo diferencia significativa en relación al sexo en casi todas las variables en estudio, se optó por correlacionar las medidas de los diferentes tipos de auto concepto con las medidas de los rasgos de personalidad separándolos por sexo. Los valores de r y p obtenidos por la prueba de correlación de Pearson para el sexo masculino y femenino, están en la Tabla 2.

 

En relación al sexo masculino fueron evidenciadas correlaciones significativas y positivas entre el auto concepto personal y psicoticismo y neuroticismo bien como negativa con el rasgo sociabilidad. Eses datos pueden ser interpretados como que al aumento del auto concepto personal, le corresponde un aumento en los rasgos de psicoticismo y neuroticismo y disminución de la sociabilidad.

Cuanto al auto concepto escolar, la única correlación encontrada fue con el rasgo de extroversión y para los niños. El coeficiente fue positivo y significativo, indicando que el aumento del auto concepto escolar es acompañado de aumento de la extroversión.

Asimismo, fueron halladas correlaciones positivas entre el auto concepto familiar y los rasgos de extroversión y sociabilidad, bien como negativo con psicoticismo. Eso es indicativo de que el aumento del auto concepto familiar indica también el aumento de intensidad en los rasgos de extroversión y sociabilidad como también disminución en el psicoticismo.

Finalmente, en lo que atañe al sexo masculino, el auto concepto social se correlacionó positivamente con neuroticismo y psicoticismo y negativamente con extroversión. En otros términos, las personas con auto concepto social alto han mostrado más intensidad en los rasgos neuroticismo y psicoticismo y menos en el rasgo extroversión.

Diferentemente del sexo masculino, el sexo femenino no presentó correlaciones entre auto concepto escolar Auto concepto y rasgos de personalidad: un estudio correlacional y rasgos de personalidad. En contraposición, fue verificada una correlación positiva y significativa entre auto concepto personal y neuroticismo, lo que indica que cuanto más alto el auto concepto personal esas niñas poseen, más alta también es la intensidad del rasgo neuroticismo.

En lo que se refiere al auto concepto familiar se verificó correlaciones negativas con psicoticismo y neuroticismo, como también positiva con sociabilidad. Esos datos pueden ser interpretados como al aumento del auto concepto familiar le corresponde una disminución de los rasgos psicoticismo y neuroticismo y aumento de la sociabilidad.

Por fin, el auto concepto social mostró correlación positiva con psicoticismo y negativa con extroversión. De ese modo, altos índices de auto concepto social en las niñas están asociados a mayor incidencia del rasgo psicoticismo y menor incidencia del rasgo extroversión.

Con vistas a verificar hasta que punto los grupos extremos en relación a los auto conceptos se diferenciaban en relación a los rasgos de personalidad, esos grupos fueron comparados por medio de la prueba t de Student, nivel se significación 0,05, en relación a los cuatro tipos de auto concepto. Para componer los grupos extremos fueron seleccionados el 25% de los sujetos con los puntajes más altas y el 25% de los sujetos con puntajes más bajas. Se mantuvo también el análisis separando los participantes por el sexo. Los resultados para el auto concepto personal se encuentran en la Tabla 3.

 

 

Los grupos extremos de auto concepto personal para los varones enseñaron diferencias significativas en los rasgos psicoticismo y neuroticismo. Cuanto a las niñas, se han constatado diferencias significativas en los rasgos psicoticismo y neuroticismo, no habiendo diferencias en relación a los varones. En ambos sexos, el grupo que presentó un auto concepto personal mayor, presentó también puntajes más altos en psicoticismo y neuroticismo. En la Tabla 4 están los resultados para el auto concepto escolar y los rasgos de personalidad. Como puede ser observado, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos extremos estudiados en ninguno de los cuatro tipos de rasgos de personalidad para los sexos

 

 

Los grupos extremos de auto concepto familiar para los varones han sido hallados diferencias significativas en los rasgos psicoticismo, extroversión y sociabilidad. Cuanto a las niñas, se verificaron diferencias significativas en los rasgos psicoticismo, neuroticismo y sociabilidad, o sea, las niñas no presentaron diferencias cuanto al rasgo extroversión, así como los varones en relación al rasgo neuroticismo.

En los varones, el grupo con un auto concepto familiar elevado ha tenido también un promedio más alto en los rasgos extroversión y sociabilidad, mientras que los varones con un auto concepto familiar más bajo mostraron más alto puntaje en el rasgo psicoticismo. Cuanto a las niñas, las que presentaron un auto concepto familiar más bajo, tuvieron puntajes más altos en lo rasgos psicoticismo y neuroticismo, ya las que mostraron un auto concepto familiar más elevado obtuvieron un promedio más alto en el rasgo sociabilidad.

 

 

En el caso del auto concepto social hubo diferencia significativa en relación al rasgo psicoticismo en ambos sexos, siendo que el grupo de niños con un auto concepto social más elevado han tenido también una frecuencia más alta en ese rasgo. Para las niñas, ese fue el único rasgo estudiado que ha apuntado diferencias entre los grupos. A su vez, los varones han indicado también en el rasgo neuroticismo diferencias, y aquellos con niveles de auto concepto social más elevado fueron los que también han tenido un promedio más alto en ese rasgo.

 

 

DISCUSIÓN

Este estudio fue propuesto con base en el hecho de ser bastante nítida la referencia de características de los diferentes tipos de auto concepto en las descripciones de las conductas que involucran los rasgos de personalidad. En eses términos, algunas hipótesis fueron planteadas para investigarse a esas posibles asociaciones. Sin embargo, desgraciadamente, no fueron hallados estudios con los instrumentos que están en análisis, así que se ha quedado imposibilitada la comparación con los datos de investigación publicados.

Por los análisis hechos se ha verificado que los auto conceptos personal y social fueron más altos en los niños del sexo masculino. Por otro lado, las niñas mostraron más auto concepto escolar. Los varones enseñaron aún tener una incidencia más alta en los rasgos de neuroticismo y sociabilidad, mientras las niñas indicaron, aparentemente, una concentración más alta del rasgo psicoticismo.

Dentro de las hipótesis estudiadas, la primera trataba del rasgo extroversión, sobre el cual se esperaba correlación positiva con todos los tipos de auto concepto, teniéndose en cuenta las características de espontaneidad, apertura a relaciones, agresividad, optimismo entre otras, comunes a esas personas. Así, esos niños, por ser altamente sociables podrían favorecer a una buena relación con los otros y tener una percepción de si mismo en todos los contextos del auto concepto.

Esa hipótesis fue comprobada parcialmente, una vez que solamente los auto conceptos escolar y familiar mantuvieron correlaciones positivas con el rasgo en cuestión para los varones, indicando que se ven bien intelectualmente, sintiéndose como poseedores de cierto liderazgo y más aceptados por los compañeros de escuela. Además de eso, se perciben más adecuados en sus familias. Pero si en una de las variables no está bien, en la otra tampoco. Vale destacar que tanto los varones como las niñas extrovertidos también mostraron bajas puntuaciones en auto concepto social, haciendo que no se vean tan bien intelectualmente, con sentimientos de inferioridad en relación a sus amigos, no presentando ganas de ayudar a los otros y no solicitando ayuda cuando necesitan. Teniéndose en consideración las definiciones de este rasgo, ese dato suena extraño, una vez que a pesar de esos niños sentirse más optimistas, sociables y abiertos a relaciones interpersonales, no se perciben de esa forma. Ese hecho invita a nuevas investigaciones. Por el análisis de grupos extremos de los diferentes tipos de auto concepto se observó que solamente los grupos de auto concepto familiar en los varones diferenciaron el rasgo de extroversión.

Era esperado también que el rasgo neuroticismo se correlacionara negativamente con todos los tipos de auto concepto. A partir de los análisis hechos, solamente el auto concepto familiar para las niñas confirmó esa hipótesis. Así, características evidentes de ansiedad, depresión, sentimiento de culpa, timidez, tristeza, nerviosismo e inquietud tienden a rebajar el auto concepto familiar de las niñas, haciendo que se vean adecuadas al ambiente familiar. No obstante, no se sabe cual de esas características puede influenciar más en esa percepción negativa o se es el conjunto que provocaría esas percepciones. Fueron verificadas también correlaciones positivas con el auto concepto social para los varones, de forma que el aumento de esas características nombradas, hace con que se vean bien intelectualmente, con sentimientos de superioridad sobre los amigos, teniendo ganas de ayudar a los otros y solicitando ayuda cuando necesitan.

Además, el auto concepto personal se ha asociado a ese rasgo en ambos sexos, indicando una mejor percepción de si mismo, percibiéndose bien consigo mismo, sin preocupaciones, miedos y ansiedades. Ese dato es intrigante, pues, aparentemente, hay una disonancia entre lo que esos niños realmente sienten y como se perciben.

El análisis de grupos extremos ha confirmado algunas de las asociaciones evidenciadas. El rasgo de neuroticismo ha diferenciado los grupos de auto concepto social para el sexo masculino y personal para ambos sexos. Además de eso, los grupos de auto concepto familiar en el sexo femenino también se han distinguido.

Niños con rasgo de psicoticismo tienen características de despreocupación con los otros, soledad, tendencia a la crueldad, falta de sensibilidad, hostilidad, depreciación del peligro y placer en perturbar a los demás con pocos indicios de socialización y empatia. A partir de eso, era esperado que se presentasen asociaciones negativas con auto concepto familiar, social y escolar bien como positivas con auto concepto personal. En los varones, ese rasgo se ha asociado positivamente con auto concepto personal, confirmando en parte la hipótesis planteada. Así, esos niños tienderon a auto percibirse bien, sin preocupaciones, miedos y ansiedades. Asimismo, fueron evidenciadas correlaciones positivas con auto concepto social y negativas con familiar en ambos sexos. Esos datos son sugestivos de que esos niños no se perciben como adecuadas a su ambiente familiar, bien como se perciben mejores intelectualmente, con sentimientos de superioridad en relación a sus amigos, teniendo más ganas de ayudar a los otros y solicitando ayuda cuando necesitan y confirmando en parte las hipótesis iniciales para ese rasgo. De esas características, una especialmente es paradoxal que es el hecho de esos niños se perciben con ganas de ayudar a los otros, cuando en verdad, las características de ese rasgo afirman una hostilidad, falta de empatia y pocos indicios de socialización. Se puede sugerir que esos niños no ven de esa forma, o tienden a deformar la realidad a su favor como también fue sugerido por la investigación realizada por Sisto, y cols. (2003). Además de eso, los pocos indicios de socialización también fueron evidenciados solamente en los varones en otra pesquisa realizada por Sisto y cols. (2004).

El análisis de grupos extremos indicó diferencias significativas para los grupos formados en el auto concepto social y personal para los dos sexos. Más aún, los grupos del auto concepto familiar también fueron diferenciados por ese rasgo, lo que confirma los resultados encontrados.

Finalmente, se ha planteado que altas puntuaciones en sociabilidad debiesen evidenciar correlaciones positivas con todos los tipos de auto concepto, pues que la tendencia a comportarse por las reglas sociales ayudaría las buenas relaciones y mejoraría la percepción de esos niños en esos hechos. Al total, la única correlación positiva encontrada, en los dos sexos, fue con el auto concepto familiar. Así, cuanto más se ve respeto a las normas sociales en esos individuos, más tienden a percibirse adecuados a sus familias, lo que, de cierta forma, era esperado y confirma la hipótesis en parte. Todavía, en el sexo masculino, el aumento de esa rigidez a las reglas sociales se asoció a una percepción negativa de si mismo, caracterizada por preocupación, miedos y ansiedades, característicos de un bajo auto concepto personal. Los grupos extremos de auto concepto familiar confirmaron en parte eses datos.

Se puede, finalmente, sugerir que nuevos estudios investiguen más esas diferencias de sexo encontradas en las variables apuntadas. Añádase a eso que los aspectos emocionales asociados a los rasgos de personalidad y también al auto concepto pueden favorecer una mejor comprensión de ciertas relaciones encontradas, ya que las dos variables envuelven aspectos de esa naturaleza, de forma que vale la pena que nuevos trabajos profundicen más en esas cuestiones.

 

REFERENCIAS

Allport, G. W. (1966). Personalidade: padrões e desenvolvimento. São Paulo: Herder.

Berger, P. & Berger, B. (1990). Socialização: como ser membro da sociedade. Em M., Foracchi, & J. S., Martins. Sociologia e sociedade: Leituras de introdução à sociologia. São Paulo: Livros Técnicos e Científicos.

Burns, R.B. (1982). Self-concept development and education. London: Dorset Press.

Carneiro, G. R. S.; Martinelli, S. C., & Sisto, F. F. (2003). Autoconceito e dificuldades de aprendizagem na escrita. Psicologia: Reflexão e Crítica, 16, 427- 434.

Cortesão, L., & Torres, M.A. (1984). Avaliação pedagógica I: insucesso escolar. 3 ed. Porto: Porto Editora.

Costa, A.E.B. (2001). Motivação e realização pessoal. Revista Psibrasil, 1(2), 01-31.

Cubero, R., & Moreno, M. C. (1995). Relações sociais nos anos escolares: família, escola, companheiros. Em C. Coll, J. Palácios & A. Marchesi Desenvolvimento psicológico e educação: psicologia evolutiva. 1, 250-260. Porto Alegre: Artes Médicas.

Damon, W. (1983). Social and Personality Development. Norton & Company.

Eysenck, H. J., & Eysenck, M. W. (1987). Personalidad y diferencias individuales. Madrid: Ediciones Pirámides.

Jacob, A.V., & Loureiro, S.R. (1999). Autoconceito e o desempenho escolar. Trabalho apresentado na XXIX Reunião Anual de Psicologia da Sociedade Brasileira de Psicologia. Ribeirão Preto, SP.

Jacob, A.V. (2001). O desempenho escolar e suas relações com autoconceito e auto-eficácia. Dissertação de Mestrado – Faculdade de Medicina, Universidade de São Paulo, Ribeirão Preto.

James, W. (1890). Principles of Psychology. New York: Holt.

James, W. (1892). Psychology: the briefer course. New York: Holt.

Loureiro, S. R. (2001). O desempenho escolar, a motivação e as variáveis autoconceito e auto-eficácia. Trabalho sentado na XXXI Reunião Anual de Psicologia da Sociedade Brasileira de Psicologia. Ribeirão Preto, SP.

Marsh, H.W. (1984). Relations among dimensions of selfconcept and academic achievements. Journal of Educational Psycology, 76, 1291-1308.

Marsh, H.W., Byrne, B.M., & Shavelson, R.J. (1988). A multifaceted academic self-concept: its relation to academic achievement. Journal of Educational Psycology, 80, 366-380.

Mead, G.H. (1934). Mind, self and society. Chicago, Illinois. The University of Chicago Press.

Oliveira, G.C. (2000). Autoconceito do adolescente. Em Sisto F.F.; Oliveira, G.C. e Fini, L. D.T.(org). Leituras de Psicologia para Formação de Professores (pp.58 - 69).. Petrópolis: Vozes.

Simões, M.F.J. (1997). Autoconceito e desenvolvimento pessoal em contexto escolar. Revista Portuguesa de Pedagogia, 3, 195-210.

Sisto, F. F.; Bueno, J. M. H. & Rueda, F. J. M. (2003). Traços de personalidade na infância e distorção e integração de formas: um estudo de validade. Psicologia em Estudo, 8, 77-84.

Sisto, F. F. & Martinelli, S. C. (2004). Escala de Autoconceito Infanto-Juvenil (EAC-IJ). Vetor Editora Psicopedagógica: São Paulo.

Sisto, F. F. (2004).Escala de Traços de Personalidade para Crianças (ETPC). Vetor Editora Psicopedagógica São Paulo.

Sisto, F. F.; Oliveira, S. M. S. S.; Oliveira, K. L. de ; Bartholomeu, D. ; Oliveira, J. C. S.; Costa, O. R. S. (2004). Escala de traços de personalidade para crianças e aceitação social entre pares. Interação, 8, 15-24.

Sossai, J.A. (1975). Autoconceito: um estudo com adolescentes de São Paulo. Dissertação de Mestrado. Instituto de Psicologia, Universidade de São Paulo, São Paulo.

Shavelson, J; Hubner, J.J. & Stanton, G.C. (1976). Self-concept. Validation of construct interpretation. Review of Education Research, 46, 407-442.

Stevanato, I.S. & Loureiro, S. R. (2000). Autoconceito e aspectos comportamentais de crianças com dificuldades de aprendizagem. Jornada de Saúde Mental da Criança, 1, 32-32.

Vaz Serra, A. (1986). A importânciacdo autoconceito. Psiquiatria Clínica, 7, 57-66.

Vaz Serra, A. (1988).O autoconceito. Análise Psicológica, 2(VI), 101-110.

Vaz Serra, A., & Firmino, H. (1986). O autoconceito nos doentes com perturbações emocionais. Psiquiatria Clínica, 7, 91-96.

Vaz Serra, A., Matos, A.P., & Gonçalves, S. (1986). Autoconceito e sintomas depressivos na população em geral. Psiquiatria Clínica, 7, 97-101.

Veiga, F.H. (1988). Disciplina materna, autoconceito e rendimento escolar. Cadernos de consulta psicológica: família e desenvolvimento humano, 4, 47-56.

Veiga, F.H. (1989). Escala de autoconceito: Adaptação portuguesa do “Piers-Harris Children’s Self-Concept Scale”. Psicologia, 3(VII), 275-284.

Endereço para correspondência:

Débora Cecílio Fernandes
Calle Fernando de la Peña, 18 4o.
E37005 – Salamanca – España
e-mail:debora.cecilio@gmail.com

Daniel Bartholomeu
Rua Alexandra Rodrigues Barbosa, 45
CEP: 13251-900 – Itatiba - SP
e-mail: danieluana@ig.com.br

Fabián Javier Marín Rueda
Rua Alexandra Rodrigues Barbosa, 45
CEP: 13251-900 – Itatiba - SP
e-mail: marinfabian@yahoo.com.br

Adriana Cristina Boulhoça Suehiro
Rua Alexandra Rodrigues Barbosa, 45
CEP: 13251-900 – Itatiba - SP
e-mail: dricbs@uol.com.br

Fermino Fernandes Sisto
Rua Alexandra Rodrigues Barbosa, 45
CEP: 13251-900 – Itatiba - SP
e-mail: ferminosisto@gmail.com

 

Recebido em: 08/06/05
Revisado em: 29/06/05
Aprovado em: 30/06/05

 

1 Doutoranda pela Universidad de Salamanca.
2 Mestrando do Programa de Estudos Pós-Graduados em Psicologia da Universidade São Francisco e bolsista da CAPES.
3 Doutorandos do Programa de Estudos Pós-Graduados em Psicologia da Universidade São Francisco e bolsistas da CAPES.
4 Livre – docente pela Unicamp e docente do curso de Psicologia e do Programa de Estudos Pós-Graduados em Avaliação Psicológica da Universidade São Francisco.