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<journal-title><![CDATA[Revista Mexicana de Orientación Educativa]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una visión crítica del trastorno por déficit de atención con hiperactividad]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Vasco de Quiroga  ]]></institution>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Deficit de atención con hiperactividad]]></kwd>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Multidisciplinareidad]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Una visi&oacute;n cr&iacute;tica del trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Lorena Isis Hern&aacute;ndez Basilio<sup><a name="1"></a><a href="#2">*</a></sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Universidad Vasco de Quiroga </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <hr noshade size="1">     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El trabajo forma parte de un capitulo para alcanzar el grado de maestra en la maestr&iacute;a de psicoterapia psicoanal&iacute;tica de   la infancia y la adolescencia en la UVAQ, refleja mi propio paso desde las ciencias positivas al psicoan&aacute;lisis, es por lo tanto un an&aacute;lisis   cr&iacute;tico del reduccionismo con el que frecuentemente se hacen supuestos cl&iacute;nicos de an&aacute;lisis y tratamiento de patolog&iacute;as como el   trastorno por D&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad, por un lado cuando la pr&aacute;ctica profesional se dice multidisciplinaria y tiene   como base muy poca apertura cient&iacute;fica, expresada en las formas de nombrar y renombrar un trastorno de la infancia, as&iacute; como en   las formas de entender los multifactores; lo que lleva a cuestionar el papel que hemos jugado los psic&oacute;logos y las psicolog&iacute;as y nos conduce a seguir reflexionando en la conocida y vieja discusi&oacute;n mente-cuerpo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Palabras clave: </b>Deficit de atenci&oacute;n con hiperactividad; Psicoan&aacute;lisis; Multidisciplinareidad.</font></p> <hr noshade size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este cap&iacute;tulo da inicio a la parte te&oacute;rica   y en &eacute;l hago un an&aacute;lisis que refleja   el curso de mi propia manera de   conocer a los pacientes con D&eacute;ficit de   Atenci&oacute;n con hiperactividad TDAH<a name="3"></a><sup><a href="#4">1</a></sup>,   que va desde mi comprensi&oacute;n inicial,   en la que formaba parte de una visi&oacute;n   psicol&oacute;gica positivista<a name="5"></a><sup><a href="#6">2</a></sup>, incluso biologisista<a name="7"></a><sup><a href="#8">3</a></sup>,   hasta mi formaci&oacute;n actual que   se reflejar&aacute; en la tesis, mostrando un   an&aacute;lisis basado en la teorizaci&oacute;n psicoanal&iacute;tica   y en la comprensi&oacute;n de las   caracter&iacute;sticas de la psicodin&aacute;mia y la   psicopatolog&iacute;a del TDAH, que no se ve   expresada en las formas cl&aacute;sicas<a name="9"></a><sup><a href="#10">4</a></sup>para abordar el trastorno.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En la historia del TDAH los m&eacute;dicos   y la medicina han ocupado un lugar   importante, la descripci&oacute;n de signos   y s&iacute;ntomas sin duda ha contribuido   a clarificar, clasificar y analizar   enfermedades, ha formado parte de   la estad&iacute;stica de frecuencias, incidencia,   patrones y ha logrado establecer   importantes generalizaciones; partir   de una an&aacute;lisis diferente no implica   una descalificaci&oacute;n al avance m&eacute;dico sino una visi&oacute;n distinta por lo que en   primer lugar no partiremos de la redacci&oacute;n   del listado de s&iacute;ntomas que   contienen los manuales sobre TDAH.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La descripci&oacute;n de s&iacute;ntomas no ocupa   el primer lugar del an&aacute;lisis sino el   &uacute;ltimo, la l&oacute;gica de esta investigaci&oacute;n   en lo general no parte de los avances   en la investigaci&oacute;n sobre las teor&iacute;as   biol&oacute;gicas, bioqu&iacute;micas y anat&oacute;micas   que se dan en torno al TDAH, el punto   de partida se har&aacute; bajo una concepci&oacute;n   de desarrollo ps&iacute;quico dimensional   m&aacute;s amplio que el que se obtiene   cuando este concepto esta unido a la   fisiolog&iacute;a, la teorizaci&oacute;n y propuesta   en los siguientes cap&iacute;tulos ser&aacute;n en un   marco psicoanal&iacute;tico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Reitero que este cap&iacute;tulo uno es   para m&iacute; importante porque expresa   mis reflexiones y el camino que he   seguido desde el interior de la biolog&iacute;a   y las neurociencias hasta lograr   una conceptualizaci&oacute;n ps&iacute;quica m&aacute;s   abstracta y por lo mismo m&aacute;s compleja   a mi entender.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <b>EL PAPEL DE LA PSICOLOG&Iacute;A EN EL TDAH</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En la comprensi&oacute;n del TDAH, tanto el   DSM IV (Diagnostic and Statistical Manual)   <sup><a name="11"></a><a href="#12">5</a></sup> como el CIE 10 (Clasificaci&oacute;n internacional   de las enfermedades)<a name="13"></a><sup><a href="#14">6</a></sup> fueron   para mi inicialmente libros de consulta   que permitieron conocer esta patolog&iacute;a,   la cual esta descrita y vista a   trav&eacute;s de la neurolog&iacute;a y la psiquiatr&iacute;a,   por lo tanto mi comprensi&oacute;n inicial de   la misma se dio de lleno dentro de estas   ramas de la medicina y a trav&eacute;s de   sus manuales diagn&oacute;sticos, en ellos se   ofrece una clasificaci&oacute;n y descripci&oacute;n   del TDAH, y se menciona que esta descripci&oacute;n   tiene tambi&eacute;n por objetivo establecer   puntos de encuentro consensuado   tanto internacional como con   otros profesionales que se vean involucrados   en la comprensi&oacute;n de este fen&oacute;meno,   como los psic&oacute;logos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Esta apertura que se hace a trav&eacute;s   de los manuales m&eacute;dicos resulta tambi&eacute;n   una invitaci&oacute;n al conocimiento   de un fen&oacute;meno, sin embargo la integraci&oacute;n   de dos ciencias como la medicina   y la psicolog&iacute;a parece tropezar con dificultades para establecer alianzas   y crear una participaci&oacute;n conjunta,   al menos en lo que se refiere a TDAH.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Existe un reto al pensamiento cient&iacute;fico   Baconiano &#171;debe extenderse y   ampliarse el entendimiento, para que   abarque la imagen del universo a medida   que va siendo descubierto y no   reducir el universo a los l&iacute;mites del entendimiento   &#187; (Bacon F., citado por Bleger,   1994: 191) que es dif&iacute;cil de llevar a   cabo, e implica que las ramas de la   medicina en donde nace el diagn&oacute;stico   de TDAH, concedan a otra ciencia un   espacio importante en la comprensi&oacute;n   y diagn&oacute;stico, adem&aacute;s de dar apertura   al crecimiento cient&iacute;fico y aceptar   verdaderamente distintos marcos de   referencia en el conocimiento y comprensi&oacute;n   de fen&oacute;menos ps&iacute;quicos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En las l&iacute;neas de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica   m&eacute;dica, encontr&eacute; una apertura   parcial en la inclusi&oacute;n de la psicolog&iacute;a   y aunque sus investigaciones se   encaminan a comprender principalmente   la participaci&oacute;n biol&oacute;gica en el   TDAH, es frecuente leer que admiten en   sus conclusiones y discusiones la participaci&oacute;n   de la psicolog&iacute;a en este trastorno,   dando lugar a la participaci&oacute;n   de ramas de la psicolog&iacute;a con las que   tienen puntos de encuentro como la   neuropsicolog&iacute;a; o la psicolog&iacute;a de   modificaci&oacute;n conductual y cognitiva,   proponiendo que deben formar parte   del tratamiento y el diagn&oacute;stico del   TDAH. Resulta poco com&uacute;n leer en sus   reportes cient&iacute;ficos que se nos excluya,   incluso somos considerados parte   de la multidisciplina.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Se esperar&iacute;a entonces que la pr&aacute;ctica   cl&iacute;nica en medicina fuera un reflejo   de los an&aacute;lisis parcialmente integradores   que aporta la investigaci&oacute;n   m&eacute;dica, que la multidisciplina estuviera   presente, sin embargo, ah&iacute; en la   importante pr&aacute;ctica cl&iacute;nica la multidisciplina   propuesta se rompe.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Considero que algunos de los factores   que intervienen en esta escisi&oacute;n   te&oacute;rica y pr&aacute;ctica podr&iacute;an estar dados   porque el TDAH naci&oacute; como diagn&oacute;stico   en la rama m&eacute;dica de la neurolog&iacute;a   y la psiquiatr&iacute;a, no s&eacute; si hay un   &#171;por lo tanto&#187; las teor&iacute;as psicol&oacute;gicas   y los psic&oacute;logos no formamos parte   de la comprensi&oacute;n y el tratamiento.   Esta conclusi&oacute;n pertenecer&iacute;a a una   postura m&eacute;dica radical, limitada y reduccionista,   para Bleichmar H. (2001:   10), &#171;crear una categor&iacute;a &uacute;nica c&oacute;mo   causa de todo&hellip;para luego ir ampli&aacute;ndola   cada vez m&aacute;s a fin de ir incorporando   todo lo que ella no puede dar   cuenta, puede servir a los fines de conservar   una consigna que otorgue identidad   &#187;, aunque en esta cita Bleichmar   se refer&iacute;a a los psicoanalistas reduccionistas,   la considero aplicable a   cualquier tipo de reducci&oacute;n te&oacute;rica,   que intente imponer su pensar en forma   omnipotente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Otros factores podr&iacute;an ser explicados   por el hecho de que los criterios   diagn&oacute;sticos de los manuales de consulta   para el caso del TDAH, no expresan   una l&iacute;nea directa y &uacute;nica con las fallas o   el mal funcionamiento org&aacute;nico, de tal   manera que la psicolog&iacute;a tiene la oportunidad   de hacer teorizaciones cl&iacute;nicas   psicopatol&oacute;gicas y por lo tanto establecer   tratamientos en los que la opci&oacute;n   farmacol&oacute;gica no es la &uacute;nica alternativa,   lo que conlleva a que el tratamiento   central que ofrece la psiquiatr&iacute;a y la neurolog&iacute;a   pueda ser discutido.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Otros m&aacute;s, se dan por la frecuente   desconfianza que los m&eacute;dicos tienen   de los psic&oacute;logos que los lleva a no   escuchar y no creer<sup><a name="15"></a><a href="#16">7</a></sup> en el diagn&oacute;stico,   menos aun en los tratamientos,   esta desconfianza se vuelve un punto   de choque y radicalizaci&oacute;n que cae en   la exclusi&oacute;n de profesionales en la   pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Ante una postura m&eacute;dica en la   que los supuestos est&aacute;n basados en   una supremac&iacute;a biol&oacute;gica, al psic&oacute;logo   se nos ve como el &#171;rehabilitador   &#187;, tarea importante, pero que se   relaciona con los logros en el &aacute;rea   cognitiva y conductual, por lo que   una vez m&aacute;s la psicopatolog&iacute;a no   aparece en el panorama ni como explicaci&oacute;n   etiol&oacute;gica ni para ser tratada,   por lo tanto la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica   sobretodo la l&iacute;nea psicoanal&iacute;tica y   psicoterap&eacute;utica queda fuera.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Para el TDAH c&oacute;mo diagn&oacute;stico   m&eacute;dico, la apertura multidisciplinaria   y el pensamiento cient&iacute;fico, queda   entonces reducido al grupo de ciencias   afines en las que se plantea una   comprensi&oacute;n fenomenol&oacute;gica obtusa   tanto para la etiolog&iacute;a como para el   tratamiento; lo que genera inconsistencias   te&oacute;ricas y pr&aacute;cticas, estas mismas   inconsistencias hacen necesaria la   apertura a otras psicolog&iacute;as.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La ramificaci&oacute;n y diversificaci&oacute;n de   la psicolog&iacute;a la convierte en m&aacute;s de una   postura cient&iacute;fica, algunas de las psicolog&iacute;as   surgieron del desarrollo que se   tuvo ante la uni&oacute;n fuerte con la fisiolog&iacute;a,   de la que surgi&oacute; la psicolog&iacute;a experimental,   el desarrollo del laboratorio y   los test psicol&oacute;gicos; la psicolog&iacute;a fisiol&oacute;gica,   el conductismo y sus evoluciones   como psicolog&iacute;as muy apegadas a   la ciencia &#171;no podr&iacute;a decirse que la psicolog&iacute;a,   tanto de su punto de vista de   los m&eacute;todos c&oacute;mo de su objeto, es una.&#187;   (Mueller Fernand, 1992: 7).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Otras de las psicolog&iacute;as que se desarrollaron   fueron a las que Mueller llama   de las profundidades refiri&eacute;ndose   a la escuela que se desprende del   psicoan&aacute;lisis, gracias al psicoan&aacute;lisis   se logr&oacute;: &#171;el estudio de la complejidad   del funcionamiento ps&iacute;quico&hellip; la   existencia del inconsciente y sus m&uacute;ltiples   modalidades operatorias&#187; (Bleichmar   Hugo. 2001: 2). Por desgracia   algunos m&eacute;dicos contin&uacute;an en la l&iacute;nea   de pensamiento que Bleichmar   Silvia ubica en el siglo XVIII, y lo denomina   intuici&oacute;n sustancialista en la que   &#171;La concepci&oacute;n m&eacute;dico-positivista no   puede entender el alejamiento de   Freud de las explicaciones biofisiol&oacute;gicas   y se sigue buscando todav&iacute;a   para los fen&oacute;menos ps&iacute;quicos correspondencias   cerebrales o nerviosas...&#187;   (Bleichmar S, 1981: 4). C&oacute;mo la &uacute;nica   forma de comprensi&oacute;n.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La discusi&oacute;n sobre la dualidad mente-   cuerpo se ve reflejada no s&oacute;lo en la   validaci&oacute;n de psicoan&aacute;lisis como ciencia,   el TDAH es un trastorno que promueve la teorizaci&oacute;n desde varios   supuestos te&oacute;ricos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La misma investigaci&oacute;n del TDAH   en psiquiatr&iacute;a presenta cuestionamientos   que la teor&iacute;a biol&oacute;gica no logra   abarcar, por ejemplo en <i>El tratado   de Psiquiatr&iacute;a</i><sup><a name="17"></a><a href="#18">8</a></sup> (2004), se expresan preguntas   abiertas sobre:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     a) La inconsistencia de la conducta     hiperactiva, ya que la intensidad de     los s&iacute;ntomas var&iacute;a de un ambiente a     otro, de una persona a otra; o incluso     en el mismo ambiente y con la misma     persona.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     b) Resulta inconsistente la explicaci&oacute;n     acerca del proceso atencional como     &aacute;rea deficitaria responsable de desencadenar     hiperactividad motora. Ya     que ha habido hallazgos en los que se     encontr&oacute; aumento de la actividad     motora durante el sue&ntilde;o.</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Mis propios cuestionamientos a la teorizaci&oacute;n   sobre TDAH, son ante la carencia   de explicaciones y observaciones   por ejemplo:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   a) La minimizaci&oacute;n que se da a los procesos   afectivos, ya que en la descripci&oacute;n   fenomenol&oacute;gica de la patolog&iacute;a en   el tratado de psiquiatr&iacute;a se habla de   &#171;interferencias&#187; que afectan los s&iacute;ntomas   nucleares (d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, hiperactividad,   impulsividad), refiri&eacute;ndose   a los procesos de conflicto familiar   y emocional de los pacientes; sin   mayor profundizaci&oacute;n y a pesar de ser   factores que afectan o incluso modifican   los s&iacute;ntomas nucleares, estas &#171;interferencias   &#187; no merecen una explicaci&oacute;n   m&aacute;s amplia y detenida.   Aun cuando existe la posibilidad de   que estas &#171;interferencias&#187; formen parte   de la teorizaci&oacute;n sobre la variabilidad   de los problemas comportamentales,   de hiperactividad y de agresividad   excesiva o que incluso permitan   contribuir en la tipificaci&oacute;n del TDAH.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   b) La falta de profundizaci&oacute;n sobre los   ni&ntilde;os con predominio en inatenci&oacute;n,   c&oacute;mo es el caso de Felipe en esta tesis   quien a pesar de tener los s&iacute;ntomas   nucleares, existen particularidades   que se explican dando importancia a   esas &#171;Las interferencias&#187;, dando pie   con ello a la posibilidad de recibir un   tratamiento distinto al cl&aacute;sico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   c) La falta de teorizaci&oacute;n psico-social   para dar respuesta al hecho cl&iacute;nico de   que hay mayor incidencia de TDAH en   ni&ntilde;os que en ni&ntilde;as, sin que profundice   en el papel que juegan los procesos de   identificaci&oacute;n en una familia, los roles   y los determinantes psicol&oacute;gicos con los   que una sociedad valora las conductas   aceptables y no aceptables en los ni&ntilde;os   y en las ni&ntilde;as por ejemplo.   A trav&eacute;s de la teorizaci&oacute;n fisiol&oacute;gica   es muy dif&iacute;cil sostener tal hecho basados   solamente en las explicaciones   hormonales que llevan niveles menores   de impulsividad en las mujeres   que los hombres; la vida contempor&aacute;nea,   el ritmo de vida y el cambio de   roles han modificado y rebasado lo   esperable para cada g&eacute;nero y se acepta   con m&aacute;s frecuencia la agresividad   en las ni&ntilde;as como signo de fortaleza   y car&aacute;cter.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   d) la falta de una construcci&oacute;n te&oacute;rica   psicopatol&oacute;gica no subordinada a la   funci&oacute;n fisiol&oacute;gica, tomando como   ejemplos patolog&iacute;as como la depresi&oacute;n   o la ansiedad en las que los conflictos   intraps&iacute;quicos pueden generar   cambios fisiol&oacute;gicos como los trastornos   del sue&ntilde;o.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En conclusi&oacute;n, es frecuente encontrar   en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica cotidiana que los   m&eacute;dicos tiendan a desconocer, descalificar   o minimizar la explicaci&oacute;n psicopatol&oacute;gica,   basando su diagn&oacute;stico   &uacute;nicamente en el cumplimiento de   criterios cl&iacute;nicos descriptivos, resulta   preocupante la poca disponibilidad   para integrar a otras ciencias; de tal   manera que los tratamientos se ven   reducidos al uso farmacol&oacute;gico o al   uso de terapias en el orden de la modificaci&oacute;n   conductual, despreciando   los cambios que originan los estados   emocionales y el significado de la sintomatolog&iacute;a   en la familia y en el mismo   ni&ntilde;o.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <b>LA EVOLUCI&Oacute;N DE LA NOMENCLATURA     EN EL TDAH, &#171;UNA POSTURA TE&Oacute;RICA Y     EXPLICATIVA&#187;</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Los nombres de la personas en general,   expresan parte de su historia y   muestran su origen, la posici&oacute;n y la   importancia que ocupa en la familia,   sus v&iacute;nculos familiares, las fantas&iacute;as   y esperanzas o incluso las prohibiciones.   En el caso de TDAH los nombres   que ha recibido, incluyen tambi&eacute;n un   discurso, que refleja una construcci&oacute;n   te&oacute;rica que va cambiando y evolucionando,   sin duda la identidad de este   nombre impacta y orienta tanto a pacientes   como a profesionales, orientado   a una serie de supuestos basados   en el pensamiento l&oacute;gico, o en las explicaciones   m&eacute;dica del padecimiento.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Me resulta interesante realizar un   an&aacute;lisis breve de la nomenclatura que   se ha usado para identificar el TDAH,   pues en esas denominaciones se subraya   la orientaci&oacute;n y el an&aacute;lisis que   se hace del Trastorno en la actualidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La historia de los acercamientos al   trastorno es variable de autor en autor   en el tratado de psiquiatr&iacute;a (2003) Schachar,   R. y Ickowicz, A. sugieren que el   primer nombre fue identificado en los   primeros a&ntilde;os del siglo XX como consecuencia   de una <i>lesi&oacute;n cerebral m&iacute;nima</i>,   esta concepci&oacute;n es atribuida al pediatra   Still Friederick quien encontr&oacute; signos   neurol&oacute;gicos leves, d&eacute;ficit de atenci&oacute;n   y d&eacute;ficit en el control moral en   algunos ni&ntilde;os &#171;de acuerdo con la teor&iacute;a   prevalente del Darwinismo social   el control moral fue el &uacute;ltimo y mayor   logro de la evoluci&oacute;n y, era considerado   susceptible de perderse como resultado   de diversos da&ntilde;os cerebrales&#187;   (2003: 2078). Este concepto de d&eacute;ficit   en el control moral de los ni&ntilde;os apareci&oacute;   y desapareci&oacute; sin saber porque. En   otras revisiones no se explica sobre este   desuso o cambio de concepto es posible   que se reorganizara y se optara por   llamarlo problema conductual, impulsividad   o hiperactividad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Me es interesante el concepto de   p&eacute;rdida de la moral en dos sentidos,   primero porque resulta precursor de los s&iacute;ntomas de hiperactividad, impulsividad   y agresividad; y segundo porque   era susceptible de perderse a trav&eacute;s de   un de una lesi&oacute;n cerebral, es decir la   moral era vista como un producto biol&oacute;gico,   aunque estoy de acuerdo en que   la disfunci&oacute;n frontal promueve algunas   conductas desinhibidas, est&aacute; fuera de   proporci&oacute;n no considerarla como una   construcci&oacute;n bio-psico-social.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Con esta visi&oacute;n biol&oacute;gica se consideraba   que s&oacute;lo las personas con predisposici&oacute;n   gen&eacute;tica a sufrir d&eacute;ficit de   atenci&oacute;n o hipercinesia mostraban   este &#171;da&ntilde;o&#187; una vez m&aacute;s la hipercinesia   como un s&iacute;ntoma que es producto   biol&oacute;gico al igual que la moral.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   De 1902 a 1940 los nombres fluctuaron   entre <i>da&ntilde;o imperceptible o da&ntilde;o   cerebral m&iacute;nimo</i>. El tratado de psiquiatr&iacute;a   refiere que</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     La sola presencia de las manifestaciones     conductuales del s&iacute;ndrome fue     considerada suficiente para el diagn&oacute;stico     de da&ntilde;o cerebral m&iacute;nimo,     mientras que en Reino unido los m&eacute;dicos     requer&iacute;an la existencia demostrada     de una neuropat&iacute;a como una historia     de lesi&oacute;n craneal o un trastorno     convulsivo (2003: 2079).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La hip&oacute;tesis estaba basada en un da&ntilde;o,   por lo que se gener&oacute; una divisi&oacute;n entre   continentes unos a favor de que el da&ntilde;o   fuera &#171;perceptible&#187; otros bajo el supuesto   de que los s&iacute;ntomas eran la expresi&oacute;n   del &#171;da&ntilde;o org&aacute;nico&#187;, es probable   que la diferencia de requisitos en Norteam&eacute;rica   y Europa fomentara la observaci&oacute;n   de poblaciones distintas que   compart&iacute;an algunos s&iacute;ntomas, habr&iacute;a   que agregar que en Europa se requer&iacute;a   que adem&aacute;s del d&eacute;ficit de atenci&oacute;n y la   hiperactividad en diversos contextos no   presentaran comorbilidad con otros   trastornos psicopatol&oacute;gicos, agrandando   las diferencias poblacionales de ni&ntilde;os   con da&ntilde;o cerebral m&iacute;nimo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En el Tratado de Psiquiatr&iacute;a DSM IV   (2001), los psiquiatras Popper Ch. y   West A. realizaron una revisi&oacute;n en la   que mostraron una postura cr&iacute;tica   ante las atribuciones hist&oacute;ricas que se   hab&iacute;an hecho al d&eacute;ficit de atenci&oacute;n,   refiriendo que fue nombrado da&ntilde;o   cerebral m&iacute;nimo para luego observar   que no hab&iacute;a da&ntilde;o demostrable y dicen   &#171;ni&ntilde;os impulsivos se han etiquetado   con lesi&oacute;n cerebral m&iacute;nima y no   hay pruebas directas de la existencia   de tal lesi&oacute;n&#187;(2001: 824) Se opt&oacute; entonces   por dar peso ya no al t&eacute;rmino   de &#171;lesi&oacute;n o da&ntilde;o m&iacute;nimo&#187;, ahora se   daba fuerza a la <i>disfunci&oacute;n cerebral</i>, con   el tiempo el diagn&oacute;stico se construy&oacute;   basado en el <i>s&iacute;ntoma de hiperactividad</i>:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     Se les etiquet&oacute; con disfunci&oacute;n cerebral     m&iacute;nima DCM aunque las lesiones neurol&oacute;gicas     francas pueden producir disfunciones     semejantes&hellip; se le llam&oacute; <i>s&iacute;ndrome     hipercin&eacute;tico</i> aunque no s&oacute;lo     est&aacute; afecto el sistema motor y s&iacute;ndrome     de hiperactividad aunque el 50&#37;     de todos los ni&ntilde;os varones son calificados     como &#171;hiperactivos&#187; por padres     y profesores (2001: 825).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Se realiz&oacute; por primera vez en Europa   y en Norteam&eacute;rica una clasificaci&oacute;n   m&aacute;s formal exhibida a trav&eacute;s de manuales;   en Europa se utilizaba la clasificaci&oacute;n   Internacional de las enfermedades   CIE 9 y el trastorno era conocido   como s&iacute;ndrome hipercin&eacute;tico; en   Norteam&eacute;rica en el DSM II, se le llam&oacute;   <i>s&iacute;ndrome hipercin&eacute;tico infantil o reacci&oacute;n   hipercin&eacute;tica en la infancia</i>. En ambas   clasificaciones se daba importancia al   s&iacute;ntoma de hiperactividad como marcador   central de ahora <i>s&iacute;ndrome</i>.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En el tratado de psiquiatr&iacute;a DSM   (2003), refieren que el nombre cambi&oacute;   de <i>s&iacute;ndrome a trastorno</i>; y <i>de hipercin&eacute;tico,   a d&eacute;ficit de atenci&oacute;n</i>, enfatizando   ahora en un proceso psicol&oacute;gico b&aacute;sico   como la atenci&oacute;n, se llam&oacute; entonces,   <i>Trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n en   el DSM III de 1980</i>,</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     El nombre del trastorno se cambi&oacute; para     reflejar la opini&oacute;n prevalerte, especialmente     en Norteam&eacute;rica, de que era el     d&eacute;ficit cognitivo m&aacute;s que la hiperactividad     lo que constitu&iacute;a el centro del     trastorno, sin embargo se conserv&oacute; una     distinci&oacute;n entre el trastorno con y sin     hiperactividad (2003: 2078).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Las observaciones sindr&oacute;micas no lograban   un acuerdo para ponderar los   s&iacute;ntomas:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   1) O bien se era hipercin&eacute;tico con una   falta de control de impulsos que generaban   d&eacute;ficit de atenci&oacute;n</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   2) O bien el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n generaba   dispersi&oacute;n, hiperactividad secundaria   y pobre control de impulsos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En resumen se destacaron tres s&iacute;ntomas,   la hiperactividad, el d&eacute;ficit de   atenci&oacute;n y la impulsividad, todos en   una conformaci&oacute;n tripartita ocasionada   por disfunci&oacute;n cerebral o da&ntilde;o o   neuropat&iacute;a.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Hasta aqu&iacute; las discusiones se encaminaban   (y a&uacute;n en la actualidad) a   la alteraci&oacute;n conductual y cognitiva   como producto de disfunci&oacute;n neurofisiol&oacute;gica   y neuropsicol&oacute;gica.</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     En 1987, el DSM III-R cambi&oacute; el nombre     del trastorno por el de trastorno con     d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad     y combin&oacute; todos los s&iacute;ntomas en una     categor&iacute;a unidimensional, reflejando     el punto de vista de entonces de que     la falta de atenci&oacute;n, la inquietud y la     impulsividad estaban relacionados y     eran marcadores equivalentes del trastorno     (2003: 2078).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En 1994 se resolvi&oacute; a favor de que los   s&iacute;ntomas fueran divididos en dos grupos   los que manten&iacute;an un predominio   en la falta de atenci&oacute;n y los que se   manten&iacute;an en forma predominante   con hiperactividad-impulsividad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En el tratado de psiquiatr&iacute;a (2003)   resaltan que tanto el DSM IV como el   CIE 10, se han acercado para definir el   trastorno y clasificar sus s&iacute;ntomas, el   DSM IV<sup><a name="19"></a><a href="#20">9</a></sup> requiere la presencia de 6 s&iacute;ntomas   de inatenci&oacute;n, o 6 de hiperactividad-   impulsividad, o de ambos, en   los que los s&iacute;ntomas prevalezcan de   m&iacute;nimo 6 meses y se permite el diagn&oacute;stico   de 3 subtipos diferentes, adem&aacute;s   de la comorbilidad con otras patolog&iacute;as   como la ansiedad y la depresi&oacute;n,   la subdivisi&oacute;n en tres grupos es   la siguiente:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&bull; Trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n     con hiperactividad, tipo con predominio     del d&eacute;ficit de atenci&oacute;n.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     &bull; Trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n     con hiperactividad, tipo con predominio     hiperactivo-impulsivo.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     &bull; Trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n     con hiperactividad, tipo combinado.</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Mientras que para el CIE 10 deben estar   presentes 6 s&iacute;ntomas de desatenci&oacute;n,   3 de hiperactividad y 1 de impulsividad,   y el diagn&oacute;stico no puede ser   dado en ausencia e s&iacute;ntomas de falta   de atenci&oacute;n, su muestra riguroso para   que los s&iacute;ntomas se den de forma persistente   en varias situaciones , tanto en   casa como en la escuela y otras m&aacute;s,   mientras que el DSM requiere que se   presente en al menos una situaci&oacute;n, las   diferencias implican que los pacientes   diagnosticados por el CIE presenten   mayor gravedad que los que est&aacute;n   diagnosticados por el DSM.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Otra diferencia es que el CIE no acepta   que se den diagn&oacute;sticos m&uacute;ltiples y   no recomienda que se d&eacute; el diagn&oacute;stico   si existe trastorno de ansiedad o   trastornos del estado de &aacute;nimo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Por otro lado las neurociencias   mostraron mayor acuerdo y m&aacute;s avances   aceptados en ambos continentes   como por ejemplo los hallazgos que la   neuropsicolog&iacute;a aport&oacute; sobre los procesos   que componen la atenci&oacute;n y los   mecanismos de autocontrol:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     Las teor&iacute;as actuales est&aacute;n a favor del     papel de un deficiente control inhibitorio     -el mecanismo de retenci&oacute;n que     interviene en la regulaci&oacute;n temporal,     de inicio e interrupci&oacute;n de la acci&oacute;ny     de la neuropatolog&iacute;a de la regi&oacute;n     frontal y de otras &aacute;reas del cerebro relacionadas.     (2003:2078).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   A pesar de las diferencias metodol&oacute;gicas   de inclusi&oacute;n y exclusi&oacute;n de s&iacute;ntomas   en ambos continentes; s&iacute; hubo   acuerdo en llamarlo trastorno, logr&oacute;   aceptarse como m&aacute;s complejo y super&oacute;   la categor&iacute;a de s&iacute;ndrome entendido   por Aduriz F. (2007:20) como &#171;s&iacute;ndrome   cl&iacute;nicamente significativo asociado   a deterioro en m&aacute;s de un &aacute;rea   de funcionamiento&#187;; el hecho de ser   un trastorno implica entonces que se   pueda llevar a cabo la diferencia entre   aquellos ni&ntilde;os que pueden presentar   hiperactividad o atenci&oacute;n deficiente   por otras causas sin que por ello   tengan que ser diagnosticados con   TDAH, esta evoluci&oacute;n en la categor&iacute;a   parece no reflejarse en la pr&aacute;ctica   m&eacute;dica hoy d&iacute;a.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Elevar a categor&iacute;a de trastorno nos   deja en posibilidad de diferenciar listas   sindr&oacute;micas de cuadros cl&iacute;nicos;   y de favorecer tratamientos en los que   no s&oacute;lo se atiendan los signos y s&iacute;ntomas   manifiestos sino que se realicen   constructos e inferencias cl&iacute;nicas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En conclusi&oacute;n los nombres al actual   TDAH han sufrido varias modificaciones   que expresan un an&aacute;lisis de s&iacute;ntomas   que si bien tienen una base biol&oacute;gica   compleja no podr&iacute;an ser ni existir   sin la humanizaci&oacute;n y la personalizaci&oacute;n   que nos brinda la vida emocional   y afectiva, despojar del desarrollo del   psiquismo sano y patol&oacute;gico de su   parte social y psicol&oacute;gica y vestirla de   cognici&oacute;n y biolog&iacute;a aporta un an&aacute;lisis   tan parcial que en sentido filos&oacute;fico   podr&iacute;a llegar a ser falso.</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     El psicoan&aacute;lisis tiende a mostrar que     la salud mental no depende s&oacute;lo de la     herencia ni de acontecimientos fortuitos,     sino que sus fundamentos se construyen     en forma activa en la primera     infancia cuado la madre es suficientemente     buena en su tarea y en el lapso     de la ni&ntilde;ez que se vive en el se&ntilde;o de     una familia que funciona como tal     Winnicott (1994: 206).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   A los humanos nos conforma m&aacute;s la   condici&oacute;n biol&oacute;gica, para Bleger poseemos   varias condiciones, una de ellas,   la de ser social y pertenecer a la sociedad,   refiere que a trav&eacute;s de esta condici&oacute;n   incorporamos experiencias, nos   construimos y nos transformamos:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     Ser social&hellip; no es un factor superficial     que modifica caracter&iacute;sticas transitorias     o no esenciales del ser humano,     sino que cambia profunda y sustancialmente     la primitiva condici&oacute;n de ser     natural, en el sentido de depender en     gran parte de la naturaleza (1973:20).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   A esta condici&oacute;n se le unen las de ser   concreto, con lo cual adquirimos una   cultura, una religi&oacute;n, una pertenencia   que se integra al ser y a la personalidad;   y tambi&eacute;n la de ser hist&oacute;rico, tanto   individual como grupal y socialmente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Hasta ahora el nombre ha mostrado   una exclusi&oacute;n afectiva y social, una   tendencia a marcarlo como predominantemente   biol&oacute;gico y a tratarlo por   consecuencia mediante f&aacute;rmacos a   pesar de que existen inconsistencias   graves que incluso marcan diferencias   entre Am&eacute;rica y Europa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En el an&aacute;lisis de la etiolog&iacute;a, la predominancia   biol&oacute;gica genera la expectativa   de que es un trastorno que afecta   e impacta al paciente y a su familia   mostr&aacute;ndolos pasivos tanto a la generaci&oacute;n   de s&iacute;ntomas como al tratamiento,   por lo que los tratamientos farmacol&oacute;gicos   operan como la soluci&oacute;n al   problema dejando de lado el an&aacute;lisis   subjetivo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Al restar importancia al an&aacute;lisis   subjetivo de la patolog&iacute;a, las psicolog&iacute;as   de corte positivista saltan como   alternativa de entrenamiento a las   consecuencias que les ha generado la   alteraci&oacute;n biol&oacute;gica de la cual son v&iacute;ctimas   y en la que su participaci&oacute;n etiol&oacute;gica   es nula.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <b>CONCEPTO DE MULTIFACTORIALIDAD.</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   No obstante la supremac&iacute;a en las teor&iacute;as   biol&oacute;gicas al explicar el origen del   TDAH, en las investigaciones y construcciones   explicativas se inicia diciendo   que el TDAH es un trastorno   multifactorial.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Concepto que lleva a la reflexi&oacute;n   en varias l&iacute;neas, de primera impresi&oacute;n   aparece como un t&eacute;rmino que genera   una expectativa sobre la complejidad   del trastorno, por lo que el an&aacute;lisis y   conocimiento parece incluir varios   niveles de compromiso que rebasan   al org&aacute;nico; y m&aacute;s fen&oacute;menos ps&iacute;quicos   que los que se describen como centrales,   puede hacernos pensar en la   importancia del surgimiento de explicaciones   integrativas, ya que no son   suficientes los conocimientos que   aportan las teor&iacute;as bioqu&iacute;mica, gen&eacute;tica,   neuropsicol&oacute;gica, neurolog&iacute;a o   cualquier rama m&eacute;dica biol&oacute;gica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Pero tambi&eacute;n ha sido una sorpresa   encontrarme con confusiones en el uso de este t&eacute;rmino, que es empleado para   explicar diferentes formas de causalidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Por ejemplo, a la tendencia a concluir   que tener TDAH presupone que   quien lo padece est&aacute; ante un problema   biol&oacute;gico; desde las categor&iacute;as que Bleger   Jos&eacute; (1973:130) propuso, se le considerar&iacute;a   policausalidad unidireccional:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     policausalidad unidireccional en el     que todo fen&oacute;meno es siempre la resultante     de un conjunto numeroso de     causas, que act&uacute;an todas en la misma     direcci&oacute;n, impulsando el objeto en el     mismo sentido.</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="../img/revistas/remo/v6n16/16a09f1.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En d&oacute;nde muchas causas org&aacute;nicas   (gen&eacute;ticas, bioqu&iacute;micas, fisiol&oacute;gicas) ocasionar&iacute;an TDAH.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   O tambi&eacute;n dando mayor complejidad   al problema, existe la policausalidad   conc&eacute;ntrica en la que</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     &#171;hay muchas causas que act&uacute;an en distintas     direcciones, de manera que el efecto     final es una resultante del paralelogramo     de fuerzas y no una simple     suma&hellip;se incluye el hecho de que una     conducta puede ser la resultante de     motivos en conflicto entre s&iacute;&#187; ( 1973:130).</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="../img/revistas/remo/v6n16/16a09f2.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A esta policausalidad usada como sin&oacute;nimo   de multifactorialidad, se le   adjudica que las distintas teor&iacute;as biol&oacute;gicas   constituyen el fundamento   te&oacute;rico para comprender el fen&oacute;meno   del TDAH, y que algunas variables   psicol&oacute;gicas podr&iacute;an estar presentes,   como se puede leer en el art&iacute;culo   de M.T. Lucas, F. (2005:42)-   &#171;Trastorno <i>por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad   factores etol&oacute;gicos y endofenotipos &#187;; Revista de Neurolog&iacute;a</i>, 2005.</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     El trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con     hiperactividad TDAH constituye una     entidad polimorfa y multifactorial&hellip;     los avances en las neurociencias han     conseguido que el trastorno sea contemplado     he investigado desde perspectivas     muy amplias. Los aspectos     gen&eacute;ticos y los marcadores neuroanat&oacute;micos     y neurobiol&oacute;gicos&hellip; el abordaje     neuropsicol&oacute;gico m&aacute;s preciso permite     un mayor conocimiento de TDAH.</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   El t&eacute;rmino &#171;multifactorial&#187;, lejos de   ser integrador, en muchas de las investigaciones   mantiene un enfoque   mecanicista, lineal como los del tipo   causa-efecto (monocausalidad en cadena)   o como la policausalidad ya   mencionada, que aunque m&aacute;s compleja   continua con una faltante importante   y sin tomar en cuenta la <i>sobredeterminaci&oacute;n   causal</i>, entendiendo por   ella que no s&oacute;lo existe policausalidad   compleja con m&uacute;ltiples y complejas   relaciones,</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     sino que adem&aacute;s se tiene en cuenta que     el efecto producido react&uacute;a sobre las     causas, en un condicionamiento rec&iacute;proco     muy complejo (Bleger, J. 1973:131).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Bleger tambi&eacute;n propone que en la sobredeterminaci&oacute;n   causal se han de   considerar:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     1. <i>Niveles</i>: Biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico,     sociol&oacute;gico.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     2. <i>&Aacute;mbitos</i>: Individual, grupal institucional.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     3. <i>&Aacute;reas</i>: mente, cuerpo y mundo     externo.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     4. <i>Campos</i>: Conciente, inconciente;     psicol&oacute;gico, ambiental.</font></p>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     5. <i>Causas</i>: subjetivas y objetivas</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Al considerar todos estos factores la   apertura al paradigma brinda un beneficio   multidimensional, mientras que la   falta de apertura al paradigma biol&oacute;gico   o psicol&oacute;gico, Pichon-Rivi&egrave;re, E.   (1985:200) lo considera un obst&aacute;culo   epistemol&oacute;gico que lentifican el proceso   de producci&oacute;n cient&iacute;fica, ya que faltan   premisas adecuadas para comprender   los fen&oacute;menos humanos, algunos   otros obst&aacute;culos propuestos por Rivi&egrave;re   son el uso de la l&oacute;gica formal c&oacute;mo la   &uacute;nica forma de lectura de la realidad o   de pensamiento cient&iacute;fico:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     La l&oacute;gica formal como la &uacute;nica forma     de pensamiento cient&iacute;fico con lo que     se crean dificultades para efectuar una     correcta lectura de la realidad.</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Otra m&aacute;s es la ausencia de perspectivas   totalizadoras que incluyan la interrelaci&oacute;n   dial&eacute;ctica entre individuo   y sociedad; y yo agrego que tambi&eacute;n   lo es la dificultad para aceptar fen&oacute;menos   inconcientes, y las limitaciones   que provoca teorizar s&oacute;lo con fen&oacute;menos   concientes.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La multifactorialidad es en muchos   de los casos reducida y empleada   como sin&oacute;nimo de policausalidad,   como formalismo desdibujado en la   fuerte tendencia a subordinar los fen&oacute;menos   psicol&oacute;gicos a la biolog&iacute;a, o   bien, para mostrar la posibilidad de   que la hip&oacute;tesis biol&oacute;gica puede presentar   fallas, como cuando se dice en   estad&iacute;stica que existe .05 &#37; de posibilidad   de error para marcar que se tiene   alta confiabilidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Las ciencias positivas han tenido   la fuerza de encaminar la teorizaci&oacute;n   y la investigaci&oacute;n formando un cauce   que empuja y jala hacia las teor&iacute;as biologistas   en las que a trav&eacute;s del pensamiento   l&oacute;gico-deductivo se concluye   que si falta atenci&oacute;n luego entonces,   se debe fortalecer esa falta, apostando   sus tratamientos al est&iacute;mulo cognitivo   y al control farmacol&oacute;gico de   los s&iacute;ntomas que causan displacer al   paciente y a quien lo rodea. La comprensi&oacute;n   de fen&oacute;menos inconcientes,   vinculares, emocionales entre otros, es   poco atendida o incluso negada.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En esta inercia, los tratamientos se   muestran dirigidos a normalizar s&iacute;ntomas   ignorando las condiciones sociales,   hist&oacute;ricas, subjetivas, inconcientes   del ser humano dejando de   lado la teorizaci&oacute;n del origen psicodin&aacute;mico   y la estructura ps&iacute;quica en   todas sus dimensiones, forzando a tratar   cuadros descriptivos bajo supuestos   de control biol&oacute;gico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La clasificaci&oacute;n actual no es suficiente   ni determinante en la evoluci&oacute;n   de la gama sintomatol&oacute;gica, ni en el   tratamiento, y la omisi&oacute;n o la mala   interpretaci&oacute;n que la ciencias positivas   o de corte m&eacute;dico dan a la teorizaci&oacute;n   psicol&oacute;gica y psicodin&aacute;mica,   no ha contribuido a esclarecer las variables   del origen psico-social.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En la actualidad no ha quedado   claro el proceso biol&oacute;gico, la separaci&oacute;n   que se hace de este con respecto   a las dem&aacute;s condiciones humanas, fracciona y genera dificultades para   comprender al TDAH como un fen&oacute;meno   sobredeterminado, policausal,   multidimensional y humano.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   La dificultad para tratar a ni&ntilde;os   con trastorno con TDAH cuestiona el   paradigma de las ciencias positivas,   que resulta insuficiente en los tratamientos,   pero al mismo tiempo abre   la posibilidad de integrar otros que   profundicen no s&oacute;lo en las ciencias   biol&oacute;gicas sino en las psicodin&aacute;micas.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <b>LA PROPUESTA PSICOANAL&Iacute;TICA</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Bleger desde 1973, consideraba que las   investigaciones que aislaban al ser   humano perder&iacute;an vigencia al superar   los dualismos metaf&igrave;sicos, como innato-   adquirido, individuo-sociedad,   mente-cuerpo, consideraba que era   necesario conceptualizar en forma integrada   al humano y que era una aberraci&oacute;n   del pensamiento cient&iacute;fico tomar   la parte por el todo o analizar en   una categor&iacute;a &uacute;nica al ser humano.</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     Todas las ciencias no son sino fragmentos     de una sola realidad, &uacute;nica y     total; todos los fen&oacute;menos se relacionan     entre s&iacute; y se condicionan rec&iacute;procamente.     Estos hechos no deben ser     olvidados cuando por razones metodol&oacute;gicas     se a&iacute;sla, divide, y estudia     por separado alg&uacute;n grupo de fen&oacute;menos     (Bleger, 1973:73).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Para Rivi&egrave;re Pichon, las dualidades   (mente-cuerpo, salud-enfermedad)   sirven para realizar integraciones y   descubrir los diferentes aspectos de la   psique:</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     definimos la conducta como estructura,     como sistema dial&eacute;ctico y significativo     en permanente interacci&oacute;n, intentando     resolver desde esta perspectiva     las antonimias mente-cuerpo, individuo     y sociedad, organismo-medio     (Laganche, citado por Pichon-Rivi&eacute;re,     E. 2001:173), concepto en los que la individualidad     y no s&oacute;lo la estad&iacute;stica     importan para la comprensi&oacute;n de un     fen&oacute;meno complejo.</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   En este sentido integral del humano   la conducta es org&aacute;nica y psicol&oacute;gica   y no puede dejar de ser alguna, de   acuerdo con Bleger existen niveles de   integraci&oacute;n en donde los niveles superiores   contienen a los inferiores y   agregan condiciones nuevas, en d&oacute;nde   el nivel psicol&oacute;gico y axiol&oacute;gico   ser&iacute;an los niveles m&aacute;s altos que integrar&iacute;an   elementos nuevos que no existen   en el nivel biol&oacute;gico.</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     Todo lo que se manifiesta en el hombre     es siempre psicol&oacute;gico y este nivel     de integraci&oacute;n no puede darse jam&aacute;s     sin los niveles precedentes (1973:71).</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="../img/revistas/remo/v6n16/16a09f3.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Refiere tambi&eacute;n que la conducta es   siempre una manifestaci&oacute;n de un ser   humano en un contexto social y tiene   propiedades que no aparecen en el   nivel biol&oacute;gico, y a pesar de que la   psicolog&iacute;a no puede dar cuenta de la   totalidad de un fen&oacute;meno, sin la psicolog&iacute;a   no se completa el estudio de esos fen&oacute;menos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   A la complejidad psicol&oacute;gica   agregamos los efectos reactuando en   las causas (subjetivas y objetivas), en   las diferentes &aacute;reas (mente, cuerpo   y mundo externo), en diferentes   campos (consciente, inconsciente;   psicol&oacute;gico, ambiental), en diferentes   &aacute;mbitos (individual, grupal, institucional).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   El TDAH nos abre la puerta no s&oacute;lo   a la rehabilitaci&oacute;n (estimulaci&oacute;n) cognitiva,   sino a analizar c&oacute;mo la cognici&oacute;n   activa los estados emocionales,   y c&oacute;mo los estados emocionales   gu&iacute;an a la cognici&oacute;n inconsciente y   consciente, debi&eacute;ndose otorgar a los   estados afectivos no &uacute;nicamente el   papel de simple subordinado de la   cognici&oacute;n sino un lugar relevante en   la organizaci&oacute;n de esta (Ablon, 1994;   Jones 1995; Killingmo, 1999; Schore,   1984, citados por Bleichmar, H. 2001)   Los afectos no son entidades aisladas   que acompa&ntilde;an la cognici&oacute;n as&iacute;   como tampoco son la consecuencia   del pensamiento</font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     la cognici&oacute;n existe dentro de los estados     afectivos, formando parte de ellos     y no antecedi&eacute;ndolos (Bleichmar, H.,     2001:2).</font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   El cuerpo te&oacute;rico que compone al TDAH   puede ser analizado desde una postura   te&oacute;rica diferente a la que le dio   origen y considero que como parte de   una verdadera apertura cient&iacute;fica,   esta teor&iacute;a forma parte esencial en la   construcci&oacute;n y comprensi&oacute;n de lo dicho   y de lo que a&uacute;n falta por analizar   y depurar en el conocimiento de esta   patolog&iacute;a, abriendo posibilidades sin   caer en determinismos monocausales.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Aduriz, F. (2007). El ni&ntilde;o hiperactivo en   la cura y el apoyo del psicoanalista.   http://ule.cvuniversidad.com (junio   del 2007).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332209&pid=S1665-7527200900010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Bleger, J. (1973). <i>Psicolog&iacute;a de la conducta</i>.   Argentina: Paid&oacute;s 1&ordf; ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332210&pid=S1665-7527200900010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Bleichmar, H. (2001). &#171;El cambio terap&eacute;utico   a la Luz de los conocimientos actuales   sobre la memoria y los m&uacute;ltiples   procesamientos inconscientes&#187;. <i>Revista   de psicoan&aacute;lisis</i>, N&ordm; 9, nov. 2001: 10;   en: http//:www.aperturas.org (noviembre   de 2007).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332211&pid=S1665-7527200900010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Bleichmar, S. (1981). &#171;Construcci&oacute;n de la   sexualidad infantil&#187; Secretaria de Educaci&oacute;n   Publica, SEP, 1981.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332212&pid=S1665-7527200900010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Lucas, F. (2006). &#171;Trastorno por d&eacute;ficit de   atenci&oacute;n e hiperactividad: factores   etiol&oacute;gicos y endofenotipos&#187;. <i>Revista   de Neurolog&iacute;a</i>. 42(supl 2):S9-S11 ,&#91;versi&oacute;n   electr&oacute;nica&#93;. www.neurologia.   com (nd)</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332213&pid=S1665-7527200900010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Mueller, F. (1976). <i>Historia de la psicolog&iacute;a</i>.   M&eacute;xico. Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.   2&ordf; ed, 1983.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332214&pid=S1665-7527200900010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Popper, Ch. West, S. (2001). <i>Trastornos de   inicio en la infancia, la ni&ntilde;ez o la adolescencia</i>.   Tratado de psiquiatr&iacute;a DSM IV (Tomo   I, pp 825-834). Espa&ntilde;a: MASSON. 3&ordf; ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332215&pid=S1665-7527200900010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Pich&oacute;n-Rivi&egrave;re, E. (1985). El proceso grupal.   Del psicoan&aacute;lisis a la psicolog&iacute;a   social. Argentina. Nueva Visi&oacute;n.31 ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332216&pid=S1665-7527200900010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Schachar, R. Ickowicz, A. (2003). <i>Trastornos   hipercin&eacute;ticos con d&eacute;ficit de atenci&oacute;n   en la infancia y la adolescencia</i>. Tratado   de psiquiatr&iacute;a (tomo III, pp. 2077-   2096).Espa&ntilde;a: Ars M&eacute;dica. 1&ordf; ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332217&pid=S1665-7527200900010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">   Winnicott, D. (1994). El hogar nuestro punto   de partida. Argentina. Paid&oacute;s. 1&ordf; ed.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3332218&pid=S1665-7527200900010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup><a name="2"></a><a href="#1">*</a></sup> Licenciada en psicolog&iacute;a por la UNAM. Master en Neuropsicolog&iacute;a por la UNAM. Master en psicoterapia psicoanal&iacute;tica por la UVAQ. Psicoterapeuta.   Correo: <a href="mailto:isishbc@hotmail.com">isishbc@hotmail.com</a>.    <br>   <sup><a name="4"></a><a href="#3">1</a></sup> TDAH, siglas que en adelante se utilizar&aacute;n para hacen menci&oacute;n del trastorno, existen otras que no emplear&eacute; y sin embargo las podemos leer en la   literatura refiri&eacute;ndose a este trastorno DDA, ADD, ADHD.    <br>   <sup><a name="6"></a><a href="#5">2</a></sup> Englobando a las ciencias que c&oacute;mo la medicina se basan en los hechos y en la experiencia positiva para conocer.    <br>   <sup><a name="8"></a><a href="#7">3</a></sup> Bleger refer&iacute;a que cuando por razones metodol&oacute;gicas se a&iacute;sla o se divide alg&uacute;n grupo de fen&oacute;menos y luego se realizan generalizaciones olvid&aacute;ndose   de que es un fragmento de un todo, se est&aacute; ante una aberraci&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico porque se est&aacute; reduciendo todo a fen&oacute;menos de una   misma categor&iacute;a o un mismo nivel de integraci&oacute;n a esta aberraci&oacute;n se le conoce como biologismo, psicologismo, sociologismo. Bleger, 1973. &#171;Psicolog&iacute;a   de la conducta&#187;.    <br>   <sup><a name="10"></a><a href="#9">4</a></sup> Me refiero por cl&aacute;sicas a las posturas m&eacute;dicas en las ramas de neurolog&iacute;a y psiquiatr&iacute;a.    <br>   <sup><a name="12"></a><a href="#11">5</a></sup> DSM siglas que se emplean para referirse al manual estad&iacute;stico de diagn&oacute;stico. Y se emplearan para referirse a &eacute;l en adelante.    <br> <sup><a name="14"></a><a href="#13">6</a></sup> CIE 10, forma abreviada para referirse a la Clasificaci&oacute;n Internacional de las Enfermedades que se utilizar&aacute; para referirse a este manual.    <br><sup><a name="16"></a><a href="#15">7</a></sup> Hay dos caminos a entender en esta falta de creencia, la primera ocasionada por la falta de consenso y claridad en la patolog&iacute;a misma, la segunda por descalificaci&oacute;n a la psicolog&iacute;a como ciencia.    <br><sup><a name="18"></a><a href="#17">8</a></sup> Tres tomos en los que se hacen revisiones amplias y detalladas de los diagn&oacute;sticos que se dan en los manuales DSM que se llevan a revisi&oacute;n te&oacute;rica cada 4 a&ntilde;os, estos libros se les dan a los psiquiatras y no s&eacute; si est&aacute;n a deposici&oacute;n en librer&iacute;as.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup><a name="20"></a><a href="#19">9</a></sup> La descripci&oacute;n de los s&iacute;ntomas que se dan para el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, para la hiperactividad y para la impulsividad se pueden consultar en el DSM IV e incluso en el DSM IV R.   </font></p>      ]]></body>
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<surname><![CDATA[Aduriz]]></surname>
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